La cumbre del G-7 ha mantenido expectación ya que era la primera del presidente estadounidense. Además se partía con la opinión del presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk,«esta es la cumbre más difícil desde hace años». Trump no era el único novato en la cumbre ya que también han acudido por primera vez el presidente francés , Enmanuel Macron y la primera ministra británica Theresa May. Los temas a tratar en este encuentro eran terrorismo, economía y cambio climático.

La administración de Trump aún no se ha asentado lo suficiente y necesita más tiempo para implicarse en algunos temas como el cambio climático y el comercio. Ante la incertidumbre de Estados Unidos, los seis países restantes (Alemania, Canadá, Italia, Francia, Japón y Reino Unido) esperarán hasta el G-20 que se celebrará en Hamburgo el próximo 7 de julio. El único punto en común entre los siete países fue su punto de vista sobre el terrorismo. La primera ministra británica aseguró que el ejercicio del Estado Islámico está creciendo más «que desapareciendo». Theresa May hizo un llamamiento a las empresas tecnológicas para que «desarrollen herramientas para identificar automáticamente y eliminar contenidos». Además agradeció todo el apoyo recibido tras el atentado de Manchester. En lo referido al terrorismo, todos los líderes que conforman la cumbre han apuntado la necesidad de combatir el terrorismo informático y adelantarse a los acontecimientos.

El verdadero punto de conflicto fueron los acuerdos sobre cambio climático. Fue en 2015 cuando se firmó el Acuerdo de París entre 195 países. Este acuerdo es según Trump «injusto y dañino» para su país. El presidente francés no ha querido señalar directamente a Trump pero ha apuntado que “hace unos días pensábamos que EE UU se marcharía de los Acuerdos de París y no habría discusión. Así que creo que ha habido un progreso y un buen intercambio de ideas. Eso permitirá a Trump tomar consciencia de la importancia de lo que está en juego, incluso para su  yeconomía”. La decisión del presidente estadounidense aún no ha quedado concretada pero los seis países han reafirmado su compromiso con el Acuerdo de París.

El dirigente italiano, Paolo Gentiloni, que ha ejercido como anfitrión, ha apuntado que «ha sido una discusión de verdad. Más auténtica que en otras ocasiones. Una ocasión de confrontación entre líderes, como ha sido en este caso, para mostrar las posiciones, aunque sean distintas”. En la misma línea opinó la canciller alemana Angela Merkel que ha calificado el encuentro como «insatisfactorio». La presidenta alemana ya lleva más de una década asistiendo a las cumbres del G-7.