logo twDiana Fernández

Podemos, PSOE y Ciudadanos han presentado una propuesta conjunta para investigar la financiación del Partido Popular por la que Rajoy podría llegar a declarar por la caja b. Esta iniciativa estaba incluida en el pacto entre Albert Rivera y Mariano Rajoy para concderle la investidura. Fue ayer por la tarde cuando se presentó esta iniciativa dejando en evidencia las grietas que hay entre ambos partidos a pesar de que el PP le considera “socio prioritario”.

Durante la jornada de ayer en el pleno del Congreso, Mariano Rajoy y Albert Rivera dejaron claro que los planes son distintos a los pactados. El dirigente de Ciudadanos, indignado ante un Rajoy esquivo con la financiación de su partido, se golpeaba la cara asegurando que el presidente tenía la cara dura por no respetar el pacto. El líder popular explicó sutilmente la opción de llevar esa propuesta al Senado donde tienen mayoría absoluta, y esto fue lo que terminó por convencer a Albert Rivera para llevar a cabo la iniciativa. Cabe recordar que lo que recogía explícitamente el pacto era la “creación de una comisión de investigación parlamentaria sobre la presunta financiación ilegal del Partido Popular”.

Rivera no tiene los diputados necesarios para llevar a cabo esta medida por lo que buscó el apoyo de los otros grupos parlamentarios. Antonio Hernando, portavoz del PSOE aseguró que “hay que determinar las responsabilidades políticas de casos que están en los tribunales”, apuntó también que llevarlo a cabo es “un buen servicio a la democracia y a la transparencia”. Irene Montero, portavoz de Podemos apuntó que “vamos a acabar con la ley del silencio que ha querido imponer el PP”. Y Girauta fue más tajante, “con o sin Rajoy, se va a investigar el caso Bárcenas”. 

Esta medida debe ser aprobada en 15 días y quieren que antes de junio ya se haya puesto en marcha la investigación. El contrataque del Partido Popular fue pedir una investigación a cada uno de los partidos. Rafael Hernando aseguró que lo que había hecho Ciudadanos era competición “desleal” después de que el equipo de Rivera les acusase de no tener palabra y de incumplir en todo momento el pacto que se había llevado a cabo para que Mariano Rajoy pudiese ser presidente.