logo twMarcos H. De la Morena 

Pío García-Escudero, máxima autoridad del Senado y ex presidente del Partido Popular en Madrid, ha sido el primer alto cargo de su partido en las declaraciones “post-Rajoy”, ya que la comparecencia como testigo del presidente del Gobierno ha marcado un antes y un después en los procesos judiciales y democráticos de la historia de España.

García-Escudero ha acudido al juzgado también en calidad de testigo este miércoles, para declarar sobre el inicio de la ‘trama Gürtel’, ya que por entonces ostentaba un cargo lo suficientemente importante como para que los magistrados consideren que podría conocer datos sobre los trámites ilícitos de Correa. Sin embargo, el popular ha negado tener ninguna responsabilidad en cuanto a la financiación de su partido en Madrid.

Ha seguido por tanto la misma estrategia del presidente Rajoy, al asegurar que sus competencias al frente de la formación se limitaban a las meramente políticas, ya que, como ha comentado, no se interesaba por las cuentas ni por lo que costaban sus campañas. “Es la tesorería y no la parte política del partido quien se encarga de estas cuestiones”, ha concluido.

Además, el actual presidente de la Cámara Alta ha negado tener conocimiento alguno de la presunta financiación ilegal del Partido Popular, y ha tratado de “quitar hierro” a la acusación del extesorero de la formación Luis Bárcenas, uno de los acusados principales de toda esta trama.

Por último, ha evitado contestar a las preguntas del tribunal referentes a los Power Point a través de los cuales supuestamente se instruía a los alcaldes regionales de Madrid para financiar sus campañas electorales de forma irregular. Se ha limitado a responder con: «no sé lo que es ni a qué se refiere”.


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