logo twÁlex Martín

Todo el mundo aspira a algo. Los deseos más ocultos, los sueños, son los que salen a relucir en uno de las grandes aciertos del año, ‘La La Land’ (La ciudad de las estrellas). La historia de un pianista que quiere abrir su propio club de jazz y una aspirante a actriz ha cautivado tanto a la crítica como al público, y todos coinciden en alabar a la obra de Damiene Chazelle, el director de ‘Whiplash‘.

El piano tiene una acertada importancia en la película, con el suave toque de las notas por parte del protagonista, Sebastian (Ryan Gosling), cuyo punto de partida es su despido de un restaurante, donde coincide con Mia, personaje interpretado por Emma Stone, lo que le cambia la vida a posteriori.

La banda sonora, uno de los grandes reclamos

‘La La Land’ está basada en un musical del siglo pasado, del mismo título. ‘La Ciudad de las Estrellas’ es la ciudad de Los Ángeles, donde se sitúa Hollywood, la meca del cine, y donde se reúnen todas las estrellas del celuloide. En esta película, Chazelle buscaba una banda sonora que acompañase, y no complementase al argumento, y se ha conseguido.

‘Audition’ o ‘City of Stars’ son dos de las mejores canciones de esta obra, aunque es difícil destacar una por encima del resto. En el reparto se encuentra John Legend, que aporta su granito de arena  con su propia canción, ‘Start A Fire’, el toque de energía de la película.

La unión entre la suavidad y la claridad

No se pierde Chazelle en argumentos pedantes, complicados de entender o que fuercen al espectador al límite. El argumento de ‘La La Land’ hace que todo el que vaya al cine esboce una sonrisa, y que, incluso suelte alguna lagrimita sentado en la butaca del cine.

La interpretación conjunta de Gosling y Stone como la pareja protagonista era uno de los elementos más seductores de la obra. Sus capacidades para cantar, bailar y en el caso del actor, de tocar el piano, hacen que todo aquel que vaya a verlos se quede impresionado ante la inmensidad de lo simple.