logo twDiana Fernández

Daniel Guzman, el que mostró su vida a pecho descubierto con «A cambio de nada», su primer largometraje, ahora se lanza a las tablas con Juan José Ballesta y  Belén Cuesta. El actor y director presenta «Los tragos de la vida», su opera prima en teatro, cuenta la historia de Beto, un emigrante al que el éxito le llega de forma inesperada y se convierte en el barman más reputado de cualquier ciudad.

Gúzmán que se alzó con un Goya a la mejor dirección novel en la última edición por su primera película, estrena hoy su obra en el teatro Infanta Isabel de Madrid, en un escenario rodeado de botellas de alcohol, pero nada barroco ni oscuro, la obra transcurre en una sala muy luminosa en la que Beto, el protagonista, preparará un cóctel para cada situación que brinde la vida. La historia narra la vida de un hombre al que el éxito le atropella e incluso le hace perder a la mujer de su vida y vuelve a sus orígenes.

En ese bar, cada bebida tiene un significado. Pedirse un margarita, para el desamor, o un Martini para un trío imposible será la misión de este camarero sin experiencia al que da vida Juan José Ballesta.

El ya cineasta se enfrenta a su primera obra en el templo de las artes, allí donde la inmediatez te responde a cualquier cuestión  y que con esa inmediatez los actores tienen que resolver el conflicto que el guión presenta. En el teatro el reto aumenta cuando las emociones están ahí, compartiéndose con un centenar de personas desconocidas pero que los artistas, por el mero hecho de serlo te regalan ese pedazo de su historia. En concreto este relato gira en base a todas aquellas personas que vienen a España para buscar una vida mejor. 

Daniel Guzmán quiere verdad, la base del teatro y «Los tragos de la vida» es, esta vez, su manera de contarla.