logo tw Álvaro Moreno

  • Para que salga adelante es necesaria la abstención o el “si” de Albert Rivera
  • En Unidos Podemos discrepan en varios puntos como los presupuestos energéticos

Las posiciones de Ciudadanos e Izquierda Unida (y Podemos) nunca han sido un ejemplo de armonía y disposición. De hecho en multitud de ocasiones mutuamente se han calificado como fuerzas antagónicas que buscan soluciones a través de medidas diametralmente opuestas. Pero como ya ha pasado en la historia, la política hace extraños compañeros de cama.

Pedro Sánchez ha comenzado su ronda de contactos para explorar la posibilidad de una alternativa que reúna los apoyos suficientes para alejar a Rajoy de la Moncloa e iniciar una candidatura socialista. Tras llamar a Pablo Iglesias y al líder popular, el dirigente del PSOE se ha reunido con el de Izquierda Unida, Alberto Garzón.

Este último ha mostrado su interés hacia la posibilidad de un gobierno de coalición PSOE-Unidos Podemos que como apoyo fundamental fuera de este para poder llegar a la Moncloa,  contando con una abstención o un sí del grupo de Albert  Rivera sin que este entre en el nuevo gobierno.

El argumento que ha utilizado Garzón ha sido que pese a que quieren un gobierno de izquierdas, las urnas han mostrado una pluralidad política en el parlamento, lo que hace necesario el acuerdo con fuerzas que piensan muy distinto para conseguir una salida para este laberinto político que está siendo la formación de gobierno. Así lo ha expresado el líder de Izquierda Unida, “entendemos que la mejor herramienta para salir de esta situación absurda es el diálogo sincero y honesto sobre las propuestas programáticas”

Sin embargo, el líder de IU ha recordado que habrá que negociar un acuerdo de investidura y que Unidos Podemos y el PSOE piensan distinto en muchos aspectos. De esta forma, para conseguir el consenso la coalición pediría una derogación de las políticas del PP en cuando a recortes de los derechos sociales, la reforma laboral, ley mordaza, la LOMCE etc.  Todo esto acompañado de un acuerdo anti-corrupción y una nueva ley electoral más proporcional y justa. Estos serían los puntos principales más relevantes pero habría otros muchos que incidirían en problemáticas mucho menos generales como suministros energéticos o  la inversión concreta de fondos públicos.

De momento nada está concretado, ni siquiera la candidatura de Pedro Sánchez y por ello a día de hoy las participación por activa o por pasiva de Albert Rivera en una coalición de izquierdas o un gobierno apoyado por Podemos parece una posibilidad muy lejana.