logo twÁlex Martín

La vigésima edición del Festival de Málaga, uno de los premios más importantes de todo el cine español, ha traído para este año varias novedades. Una de las más importantes, que hay dos Biznagas de Oro, añadiendo para la mejor película latinoamericana.

La Biznaga de Oro a la mejor película ha sido para ‘Verano 1993’, de Carla Simón. La película se basa en la vida de la propia directora, que perdió a sus progenitores por el SIDA cuando tenía apenas seis años de edad.

A través de esa experiencia, la realizadora catalana ha querido hacer un retrato acerca de la muerte con una niña de seis años, poniendo la cámara a la altura de la niña y haciendo un suave y sencillo tratamiento de algo tan complicado.

Esta es la ópera prima de Carla Simón, que estuvo un año en la Universidad de California estudiando y aprendiendo. Además, en esa etapa, se dedicó a realizar varios cortometrajes, entre los que destacan ‘Women’ y ‘Lovers’, en 2009 y 2010.

Después de vencer en el festival de Berlín, el jurado presidido por Emilio Martínez Lázaro ha decidido darle el premio más prestigioso del Festival de Málaga, lo que supone un impulso importante, tanto a la película como a la carrera de Carla Simón.

Por su parte, el Festival ha querido premiar también a una película latinoamericana, en su constante intento de que tanto España como el continente de Sudamérica unan sus fuerzas y puedan tener una perfecta unión en el mundo del cine.

El ganador de este premio ha sido ‘Últimos Días en la Habana’, de Fernando Pérez, una obra que muestra todas las penurias y dificultades que tienen que pasar los cubanos para poder sobrevivir en uno de los países más empobrecidos del planeta.