logo twÁlex Martín

El Real Madrid juega en Valencia ante el equipo de Voro (18:45, Bein La Liga)  uno de los partidos que le quedan pendientes por disputar en la Liga Santander. Esta circunstancia se debe a que el equipo dirigido por Zinedine Zidane tuvo que disputar el Mundial de Clubes, del cual salió como campeón, y tuvo que pasar uno de los desplazamientos más importantes de la temporada al mes de febrero.

Hasta la hora de disputa del encuentro, fue motivo de polémica antes de que el partido tuviese fecha . Debido a que esta jornada coincide con partidos de Liga de Campeones, las normas de la UEFA impiden que a las 20:45, horario oficial de disputa de sus partidos, puedan coincidir tanto una competición liguera como la máxima competición continental.

Cambio de papeles entre el Real Madrid y el Valencia

La situación por la que pasan, tanto el equipo blanco, como el Valencia, es radicalmente distinta al contexto deportivo en el que se encontraban en la anterior temporada.

En la 2015/16, el Real Madrid llegaba a Valencia con la obligación de ganar para no perder el ritmo del F.C. Barcelona y el Atlético de Madrid, los dos equipos que comandaban la clasificación general, de la por entonces, Liga BBVA. Rafa Benítez afrontó en este encuentro, lo que a la postre sería su último partido dirigido como entrenador del Real Madrid.

Con el paso del tiempo, la situación del equipo madridista es totalmente opuesta. Con la entrada de Zinedine Zidane en el banquillo, la imagen, actitud y resultados de los jugadores del Real Madrid ha dado un giro de 360 grados. En estos momentos, el conjunto merengue es el principal favorito para llevarse la Liga Santander, y está en un buen momento de forma en la Liga de Campeones.

Actitud y resultados, claves en el cambio

El Valencia, por su parte, no ha tenido tanta suerte. El final de la temporada anterior y la primera mitad de la actual ha dejado a la vista las carencias del club che, tanto a nivel institucional, como a nivel deportivo. Múltiples cambios de entrenador, que ha culminado con Voro en el banquillo por tercera vez en esta temporada, son prueba suficiente de la falta de organización valencianista.

La confirmación del delegado como entrenador del Valencia hasta final de temporada ha dado un vuelco a los resultados, y fundamentalmente a la actitud de sus jugadores. El juego ha cambiado, y la afición está empezando a creer de nuevo en un conjunto al que prácticamente dieron por imposible hace unos meses, cuando se encontraba en la parte baja de la clasificación.