• Al  menos 84 muertos y más de 50 heridos al ser arrollados por un camión en la fiesta nacional francesa, celebrada en las calles de Niza la noche del pasado jueves 15 de julio.

El ataque se produjo en el Paseo de los Ingleses, sobre las 23:00 hora local, mientras se celebraban los actos en conmemoración a la toma de la Bastilla en 1789. El camión provisto de armas de fuego y granadas, se desplazó 2 kilómetros a una velocidad de unos 90km/hora cargando contra la multitud que se encontraba celebrando la fiesta, presenciando los fuegos artificiales en el paseo marítimo, al menos 30.000 personas se reunían en el lugar de los hechos.

Un testigo que presenció la barbarie aseguró que: “pensaba que el conductor había perdido el control del camión, pero saco un arma y empezó a disparar”. Minutos más tarde el conductor fue abatido por la policía e identificado por la fiscalía como Mohamed Lahouaiej Bouhlel, de origen tunecino, con 31 años trabajaba en las calles de Niza como chofer y repartidor. Obtuvo la  nacionalidad francesa cuando contrajo matrimonio, más tarde se divorció teniendo tres hijos a los que mantener, de esta forma fue partícipe de una serie de robos y delitos menores de violencia.

El ataque fue reclamado por el auto determinado Estado Islámico, el sábado a través de un comunicado público de Amaaq, agencia empleada por el ISIS para informar de sus ataques, anunciando que Mohamed era perteneciente a dicho grupo.

Por su parte, el presidente de la república francesa François Hollande calificó el ataque de “terrorista”, a la vez que aboga por una “Francia fuerte” recordando lo sucedido meses atrás en la sala Bataclan, mientras fortalece su postura en la lucha contra el terrorismo “continuaremos combatiendo a los que nos atacan” adelantando el refuerzo de la acción francesa en Siria e Irak.

Además Hollande prolonga por tres meses más el estado de emergencia impuesto el 13 de noviembre por los ataques terroristas a París.