logo twMarcos H. De la Morena 

El Major de los Mossos d’Esquadra tendrá que prestar declaración ante el organismo judicial el próximo viernes, tras ser acusado de un presunto delito de sedición por la magistrada Carmen Lamela.

Según el Código Penal, “son reos de sedición los que, sin estar comprendidos en el delito de rebelión, se alcen pública y tumultuariamente para impedir, por la fuerza o fuera de las vías legales, la aplicación de las Leyes o a cualquier autoridad, corporación oficial o funcionario público, el legítimo ejercicio de sus funciones o el cumplimiento de sus acuerdos, o de las resoluciones administrativas o judiciales”.

Por tanto, la titular del Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional acusa a Trapero de la comisión de este delito durante los días 20 y 21 de septiembre, al no autorizar a la Guardia Civil enviada a Cataluña salir de la Conselleria de Interior en Barcelona. En esos momentos, cientos de manifestantes provocaban daños en múltiples vehículos policiales y colapsaban las calles de la ciudad condal pidiendo el referéndum.

Además de al Major, Lamela también ha citado a declarar el mismo día a su intendente, Teresa Laplana, y a Jordi Sánchez y Jordi Cuixart, presidentes de ANC y Omnium respectivamente. A todos ellos se les acusa del mismo delito de sedición, el cual, de ser probado, rondaría penas de prisión de entre 10 y 15 años.

En el auto, la jueza explicita que las acciones de Trapero y el resto de acusados iban “dirigidos a romper la organización territorial del Estado y a atentar contra los bienes jurídicamente protegidos y la actual forma de gobierno”.

En cuanto a las acciones del día de hechos, Lamela también explica que los manifestantes son culpables de “tratar de cambiar ilegalmente la organización territorial del Estrado y declarar la independencia de una parte del territorio, quebrantando el principio de la unidad de la Nación española”.