logo twÁlex Martín

El Real Madrid ha tenido que volver a recurrir de la épica para solucionar un partido que se le había puesto cuesta arriba en San Paolo frente al Nápoles de Maurizio Sarri, que tuvo durante muchos minutos contra las cuerdas al equipo dirigido por Zinedine Zidane.

Ha tenido que ser, de nuevo, Sergio Ramos el revulsivo del conjunto merengue. El jugador sevillano, con dos tantos de cabeza, ha sido el que ha dado el empujón definitivo para que el Real Madrid sea uno de los dos primeros clasificados para los cuartos de final.

Un valiente Nápoles tuvo contra las cuerdas al campeón

El equipo local aprovechó la mística de su estadio y del apoyo incondicional de su afición. El equipo azul salió al césped comiéndose en presión e intensidad a su rival, que parecía que no era consciente de lo que se jugaba en el partido disputado en Italia.

El dominio del Nápoles se tradujo tanto en ocasiones como en posesión, hasta el punto de que Keylor Navas y la defensa del Real Madrid tenían problemas serios. En el minuto 23, Mertens aprovechó y cruzó la pelota para adelantar a su equipo y poner el 1-0 en el marcador.

La heroica que muestra el Real Madrid, clave en la remontada

Sin embargo, el equipo dirigido por Zinedine Zidane no iba a permitir quedarse fuera de la Liga de Campeones, su competición favorita, en la que además, es el equipo con mas títulos conquistados. Sergio Ramos, como siempre, iba a ser el que resolviera la papeleta.

El defensa, con la colaboración del centrocampista alemán Toni Kroos, iba a anotar dos goles, ambos de cabeza, que iban a servir para que el Real Madrid diese una puñalada letal a su adversario y dejara sentenciada la eliminatoria de octavos de final.

Justo cuando el encuentro estaba en sus últimos instantes, uno de los jugadores que más están dando la talla en las últimas semanas, el delantero Álvaro Morata, batía a Pepe Reina, puso el 1-3 en el marcador y metía definitivamente en los cuartos de final de la Champions.