El reférendum de Cataluña está poniendo en jaque la unidad del govern. Puigdemont ya aseguró que el nuevo texto sobre la independencia de Cataluña «establece un régimen jurídico excepcional que prevalece jerarquicamente sobre todas aquellas normas que puedan entrar en conflicto». Aún se desconocen cuales son los requisitos que este debe cumplir para que se haga efectivo, pero será esta tarde cuando el presidente de la Generalitat presente los detales en un acto convocado en el Teatro Nacional de Cataluña.

Junts Pel Si y la Cup han señalado en la presentación de la norma, que para que se proclame Cataluña como estado independiente, es necesario que haya más votos a favor que en contra. Será después de las votaciones cuando el Parlament celebre «una sesión ordinaria para efectuar la declaración formal de la independencia de Cataluña». En caso de que la independencia sea rechazada, se convocarían elecciones autonómicas. 

Los partidos independentistas intentan aparentar mantenerse dentro de los margenes de la ley. Desde la CUP han asegurado que este documento de normas para llevar a cabo el referéndum es una «norma suprema». El documento recoge numerosas referencias a la ONU o al Tribunal de La Haya que en teoría, apoyan la cuestión catalana.

Oriol Junqueras aseguró que «legalidad solo hay una, que se deriva del derecho institucional y de los Derechos Humanos, y el Estado está obligado por ley a aceptar este referéndum aunque no lo quiera hacer».

El documento recoge que los ayuntamientos tendrán la obligación de «ceder» el espacio que les corresponde para colocar las mesas de votación. Los ayuntamientos pueden negarse y será entonces cuando se empleen locales alternativos para hacer frente. En las mesas, los ciudadanos que por sorteo público les haya tocado participar, tendrán que acudir «obligatoriamente», aunque en caso de que se opongan no se detalla ninguna consecuencia. Estarán formadas por un presidente y dos vocales.

A la presentación de la norma han acudido mayormente los defensores de la independencia incluidos los diputados de Junts pel Si y la CUP. De en Comu Podem han acudido únicamente cuatro miembros lo que evidencia de nuevo las distintas posturas al respeto de la consulta soberanista. La oposición no ha asistido al acto.