• La asociación Sosdesaparecidos distribuye carteles con la imagen de la joven madrileña por Portugal, Francia, Suiza, Bélgica e Italia
  • La asociación ayudó a más de 1500 familias

Las batidas locales y vecinales de A Pobra do Caramiñal (A Coruña) en busca de pistas sobre el paradero de la madrileña de 18 años Diana Quer, desaparecida el 22 de agosto durante las festividades de la localidad gallega, no han dado resultado. Ante “la falta absoluta de pruebas” y la gran movilización mediática del caso, la asociación Sosdesparecidos se puso en contacto con los padres de la chica para obtener la aprobación para repartir carteles con la foto de Diana en Portugal, Francia, Suiza, Bélgica e Italia.

Los países elegidos por la asociación para distribuir dichos carteles, son las localizaciones donde la organización posee delegaciones y colaboradores, advirtiendo que la búsqueda internacional no responde a ningún indicio de que la jóven se encuentre en alguno de estos territorios. Sino que se trata de la desesperación de los padres y la policía al no encontrar cabos de los que poder tirar para encontrar indicios de que le pudo ocurrir.

La organización Sosdesaparecidos que ayudó a 1640 familias que perdieron sin explicación el rastro de algún ser querido, ha publicado una carta en el que solicitan al ministro de Interior mayores medidas de búsqueda. Como una base de datos para todo el Estado, un protocolo de actuación común a todos los organismos de seguridad, equipos multidisciplinares especializados u oficinas de atención a los afectados.

Además desde la asociación recuerdan que el caso de Diana Quer del cual se lleva una semana sin rastro, no es la única ocasión  que desaparecen adultos e incluso menores en España. Según afirmaba Joaquín Amills, coordinador nacional de Sosdesaparecidos “cada día se pierde la pista de entre cuatro y cinco personas y no se vuelve a saber nunca nada más de ellas. Es nuestro día a día y el de Diana Quer no es un caso especialmente desconcertante”.

También denunció una gran “desigualdad” en el tratamiento mediático de los casos poniendo de ejemplo la historia de Eustaquio Mutuberria, un hombre de 79 años que sufría perdidas de movilidad que desapareció en Navarra el 1 de julio de 2012  y cuyo cuerpo fue hallado sin vida el pasado agosto, 49 meses despúes, por un vecino que se encontraba dando un paseo a ocho kilómetros de su casa.