• El piloto alemán de Mercedes vence en Singapur y se alza al primer puesto de la clasificación del Mundial
  • El vigente campeón del mundo solo pudo ser tercero, tras el Red Bull de Daniel Ricciardo

Marina Bay, uno de los dos circuitos nocturnos del Mundial de Fórmula 1, ha sido testigo de una de las carreras más apasionantes de los últimos tiempos, en la que el título mundial está en juego entre los dos pilotos de Mercedes, Nico Rosberg y Lewis Hamilton.

El alemán, segundo en el Mundial de pilotos hasta esta carrera, llegaba a Singapur con confianza y con ganas de hacer un buen Gran Premio. La salida fue muy accidentada, en la que tuvo que intervenir el coche de seguridad.

Hulkenberg tuvo un accidente en la salida y el coche tuvo que salir mientras los operarios reparaban y recogían los trozos dejados por el coche en la pista asiática. Alonso hizo una gran salida, desde el noveno lugar hasta el quinto puesto.

En los puestos de cabeza, los dos pilotos de Mercedes seguían luchando entre ellos para ver quien sería el ganador de la carrera. Lo que no se esperaban era la llegada de un invitado inesperado. Ese invitado era el australiano Ricciardo, de Red Bull.

El corredor de la escudería austríaca presionó a los dos líderes del campeonato y casi hace saltar una de las grandes sorpresas de esta temporada. Aunque no pudo pasar a Rosberg, con el piloto británico si fue capaz de entablar un duelo sobre la pista, e incluso arrebatarle la segunda plaza.

Mientras, Verstappen, su compañero en Red Bull, daba buena cuenta de Kyviat, y fue a por Alonso, que, con su McLaren Honda, estaba empezando a sufrir un fuerte desgaste en sus neumáticos y fue adelantado por el conductor holandés.

Carlos Sainz venía a Singapur con la ilusión de hacer una buena carrera, pero no fue así. A pesar de una buena salida, chocó con otro piloto al principio y tuvo que parar por boxes, algo que le penalizó durante el resto de la carrera. Acabó decimocuarto.

Finalmente, Rosberg fue capaz de aguantar la presión de sus rivales y llegó primero en el Gran Premio de Singapur. Ricciardo fue segundo y Hamilton se tuvo que conformar con el último cajón del podio.

En el inicio de la gira asiática, Rosberg ha golpeado primero y solo queda por ver si Hamilton es capaz de devolver el golpe, o, por el contrario, se hunde y le cede el título del Mundial de Fórmula 1 en bandeja a su compañero.