logo twMarcos H. De la Morena 

Parece que las palabras de hace unos días del presidente del BCE, Mario Draghi, impulsando a comprar deuda española debido a los bajos tipos de interés, hicieron despertar el optimismo del IBEX 35. Al mediodía de hoy superaba los 10.000 puntos básicos, los cuales no alcanzaba desde hace varios años, en concreto, desde principios de 2015. Sobre las dos de la tarde, esta cifra ascendía un 0,5%, colocando el índice en los 10.051 puntos.

Además, la mayor parte de los valores que forman parte de la cartera nacional se pintan de verde. Destaca entre ellos la particular ‘grúa’ de este ascenso: Repsol. Tras descubrir el mayor yacimiento de petróleo en suelo estadounidense de las últimas tres décadas, la multinacional ha crecido desde ayer más de un 2%, y las previsiones indican que continuará este camino durante las próximas jornadas.

Especial interés tiene este incremento del optimismo en el IBEX, ya que en pocos días se hará público si la Reserva Federal (FED) decide finalmente subir los tipos de interés para las transacciones bursátiles, después de que el BCE se haya enrocado en los mismos tipos que la etapa anterior, además de mantener también su programa de compra de activos para los próximos meses.

Entrando ya en el terreno de la deuda, la prima de riesgo española se situaba en el cierre matinal en los 137 puntos básicos, es decir, dos menos que en la apertura, con una rentabilidad anual  del 1,82%.