logo twÁlex Martín

El Real Madrid se ha clasificado para la final de la Liga de Campeones tras eliminar al Atlético de Madrid por un total de dos goles a cuatro en el total de la eliminatoria de semifinales. En el último duelo europeo del Vicente Calderón, el equipo dirigido por Zinedine Zidane ha sabido sufrir y tras los dos goles iniciales del Atlético, obra de Saúl y Griezmann, al filo del descanso, Isco tras un rechace, cerró la eliminatoria.

En la salida de ambos equipos al terreno de juego, el Atlético de Madrid saltó al campo con mayor intensidad que su rival y eso se hizo notar. Tras un intercambio de golpes en el que ambos porteros se tuvieron que esforzar, en el minuto 12, en un saque de esquina, Saúl Ñiguez se adelantó a toda la defensa del Real Madrid y puso el 1-0 en el marcador, metiendo a su equipo de nuevo en la eliminatoria.

Menos de cinco minutos después, Fernando Torres provocó un penalti tras ser derribado por la defensa del Real Madrid. En el minuto 16, el encargado de lanzar la pena máxima fue el delantero francés Antoine Griezmann, que, con una dosis de fortuna, batió a Keylor Navas y dejaba al equipo rojiblanco a un solo gol de obrar el milagro y empatar la eliminatoria, algo impensable hace una semana.

A pesar de ello, el Real Madrid no se amilanó ante el arrollador inicio de su eterno rival en la capital de España. El equipo dirigido por Zinedine Zidane aguantó todo lo que pudo, hasta que a pocos minutos de que el colegiado pitase el camino de los vestuarios para empezar el descanso, Benzema dejó un detalle de calidad, regateando a la defensa del Atlético de Madrid, pasando al centrocampista alemán Toni Kroos. Sin embargo, el ex del Bayern de Munich fue detenido en una gran intervención por Jan Oblak; a pesar de ello, Isco estuvo más rápido que la defensa colchonera y puso el 2-1 en el marcador en el último derbi de la historia en la ribera del Manzanares.

Con este resultado, el equipo merengue dejó una renta de dos goles en el total de la eliminatoria que fue imposible de remontar para el Atlético de Madrid, que tendrá que esperar para volver a luchar por la Liga de Campeones. El equipo blanco, por su parte, da un paso adelante y se mete en la final de Cardiff, donde se verá las caras con la Juventus, quien fue el primer equipo clasificado tras eliminar al Mónaco en la anterior jornada de los partidos de vuelta de las semifinales de la máxima competición continental.