logo twÁlex Martín

El Real Madrid sigue dando muestras de la dualidad que está evidenciando en las últimas semanas. En esta ocasión, frente a la UD Las Palmas, ha jugado con fuego durante muchos minutos a lo largo del partido, llegando a perder por 1-3.

El equipo blanco ha empatado el encuentro con fe, y con agallas, dos cualidades que no son muy comunes en el fútbol actual. Por su parte, el equipo dirigido por Quique Setién se ha quedado muy cerca de dar la campanada y asaltar el Bernabéu con un muy buen juego.

El Real Madrid se ha adelantado en el marcador gracias al centrocampista malagueño, Isco. En el 9′, un pase al internacional por España culmina en un toque suave para batir al portero de la UD Las Palmas, que no fue capaz de detener el balón y subió el 1-0 al marcador.

Sin embargo, el equipo canario no se iba a quedar de brazos cruzados. En la jugada posterior al gol del Real Madrid, Tana fusilaba a Keylor Navas y ponía el empate a uno en el electrónico del Santiago Bernabéu, que se quedó gélido ante esta acción.

La segunda parte es la que trajo la locura al partido. La expulsión del galés Gareth Bale a los pocos minutos del inicio de la segunda mitad desató que Las Palmas batiese hasta en dos ocasiones a Navas, y poner al Real Madrid al filo de la navaja.

El 1-2 ha sido obra de un lanzamiento de penalti. La pena máxima cometida por la defensa de Zinedine Zidane es aprovechada por Jonathan Viera, que no falla su oportunidad, a pesar de que el portero adivina su intención y pone la ventaja de Las Palmas.

Kevin-Prince Boateng, el fichaje más mediático del equipo amarillo, fue el encargado de batir a Navas por tercera vez. Un error del guardameta favoreció que el ex jugador del Milan se quedase sin resistencia para marcar a su antojo y echar un jarro de agua fría al Madrid.

Otro penalti, esta vez a favor del Real Madrid, levantó los ánimos de la afición merengue. El penalti fue lanzado por Cristiano Ronaldo, que no desperdicia su oportunidad y hace que suba el 2-3 al electrónico.

El 3-3 viene a través de un saque de esquina, que James Rodríguez aprovecha para lanzar un centro al área, y, de nuevo, Cristiano Ronaldo, esta vez de cabeza, desata la alegría y el alivio por ambas partes a su equipo, que a pesar de perder el liderato, suma un valioso punto.