logo twÁlex Martín

El Real Madrid se deja los tres puntos en Valencia después de perder por dos a uno frente al equipo dirigido por Voro en el estadio de Mestalla. El equipo madridista lo ha intentado todo, pero el equipo che ha sabido mantener los dos goles que ha anotado al comienzo del encuentro. Esto permite que la Liga Santander se apriete un poco más después de que el Madrid haya cedido la cuchara.

El Valencia empezó fuerte, y tuvo una gran entrada de partido, gracias a los goles de dos fichajes en el mercado de invierno, el italiano Zaza, y el chileno Orellana, que se está destapando en el Valencia tras su polémica salida del Celta de Vigo, enfrentamiento con el entrenador incluido.

El arranque del partido, fundamental para el Valencia

La entrada de un equipo en el partido siempre es un pilar clave, ya que, a partir de ese momento, se ve si el conjunto en cuestión es capaz de gestionar las emociones que conlleva siempre un partido de fútbol, y especialmente, el rendimiento, que eso es lo que le ha pasado al Valencia, con los dos tantos iniciales.

Zaza, procedente de la Juventus, con cesión en el West Ham incluida, es uno de los referentes de este Valencia. Además del gol, que sirvió para abrir el marcador de Mestalla, su actividad en el terreno de juego ha sido una de las claves para que el equipo dirigido por Voro se lleve los tres puntos.

El otro gran refuerzo del mercado de invierno, Fabián Orellana, ha sido uno de los protagonistas. Su gol, que era el segundo para los jugadores valencianistas, sirvió como inyección de moral, no solo para sus compañeros, sino también para la afición, que necesitaba partidos como el de hoy.

La reacción del Real Madrid, insuficiente

El Real Madrid nunca bajó los brazos, a pesar de que el partido en Mestalla se le puso cuesta arriba con los dos goles de ventaja que tenía su rival. Fue poco a poco el equipo de Zinedine Zidane ganando terreno al Valencia, hasta que en el minuto 44, al filo del descanso, Cristiano Ronaldo cabeceó un centro para batir a Diego Alves y poner el 2-1 en el marcador.

En la segunda parte, el equipo de la capital de España apretó los dientes y se lanzó al ataque. La defensa del Valencia no daba a basto con las acometidas de los jugadores ofensivos del Real Madrid, que a pesar de todos sus intentos, no eran capaces de batir a Diego Alves, para empatar el partido y echar un jarro de agua fría a la afición valencianista.

Con la entrada de Gareth Bale, que tuvo media hora para poder cambiar las cosas en el césped de Mestalla, tampoco fue capaz el equipo dirigido por Zinedine Zidane de atravesar la portería de Diego Alves, y se vuelve a Madrid sin los tres puntos, y con el aliento del F.C. Barcelona en la nuca, más cercano que en otras ocasiones, debido al ritmo que coge la Liga.