El Gobierno ha comenzado a actuar este jueves contra el desafío independentista. El ejecutivo, ha puesto en marcha  acciones para poder hacer frente a la situación de Cataluña. Rajoy ha informado desde el Parlamento Catalán los distintos recursos que ha presentado para suspender tanto la Ley del Referéndum como el decreto de convocatoria.

El Gobierno ha impugnado los decretos de convocatoria y ha pedido que el Alto Tribunal notifique por carta a todos los altos cargos del Govern y a los 947 alcaldes de Cataluña que deben impedir o paralizar cualquier iniciativa tendente a la organización del referéndum separatista. “Se solicita al Tribunal que en esas notificaciones personalizadas se advierta a todos ellos de su deber de impedir o de paralizar cualquier iniciativa tendente a la organización del referéndum. La consulta no se va a celebrar. No habrá referéndum de autodeterminación. La democracia responderá con firmeza, aplomo, serenidad y dignida” ha asegurado Rajoy.

El presidente se ha referido a Puigdemont para advertir que “no sigan por ese camino, no avancen hacia el precipicio, no menosprecien la fuerza de la democracia española, abandonen ese proceso. Les pido que abandonen la escalada de ilegalidades, de crispación y de autoritarismo, el Estado de Derecho no va a aceptar sus bravuconadas e ilegalidades”.

Durante su comparecencia, arropado por todos los ministros a excepción de Dastis que se encuentra de viaje oficial, el presidente del Gobierno aseguró que invitó “al señor Puigdemont a exponer sus demandas en el Congreso para abrir un diálogo sobre las mismas. Nunca quiso hacerlo. Tampoco ha querido negociar ningún otro posible entendimiento que no pasara por la imposición de este referéndum que ningún presidente del Gobierno de España puede aceptar ni negociar”

Quiero decirles a los ciudadanos de Cataluña y a los funcionarios que estén tranquilos. Nadie les puede obligar a hacer nada ilegal. La ley les obliga, pero también les protege frente a cualquier arbitrariedad” aseguró Rajoy.

El presidente del Gobierno ha calificado la actuación del Govern como “un espectáculo deplorable”. Ha pedido que dejen de “forzar la voluntad de la gente” señalando contundentemente que es “muy consciente de lo que está en juego. Sé lo que se espera de mí y sé cuáles son mis obligaciones, y les puedo asegurar que no he dedicado tantos años a mi país y al interés general como para permitir ahora que se pueda liquidar de un plumazo nuestro modelo de convivencia. Eso no va a suceder y haré todo lo necesario, sin renunciar a nada, para evitarlo”.