logo twMarcos H. De la Morena 

Acaba un fin de semana complicado para el Partido Popular. Mariano Rajoy, reelegido al frente del partido, ha sido el encargado de clausurar con su discurso el 18ª Congreso Nacional del PP, en el que ha tratado diversos temas, como la unidad de España y la necesidad de dialogo, poniendo especial énfasis en la ayuda que el Ejecutivo pide a los partidos de la oposición para poder sacar sus propuestas adelante.

El líder del PP ha apelado tanto a PSOE, Podemos y Ciudadanos, como a los partidos más minoritarios que sean “proclives a llegar a acuerdos”, ya que ha subrayado que “dialogar y ceder no es vender favores al Gobierno», ya que el objetivo de estas conversaciones sería únicamente pactar para atender las necesidades de los españoles.

El actual Presidente del Gobierno ha recalcado que, tras muchos meses de incertidumbre, lo más importante es «que el Gobierno pueda gobernar», y ha querido dejar bien claro a sus compañeros que “el Ejecutivo está obligado a dialogar en el mismo grado que los demás».

Sobre Cataluña no se trató nada nuevo, aunque sí mostró un discurso mas contundente en lo relacionado con su oposición al referéndum separatista. Rajoy ha remarcado que rechaza «tratar un pacto para un proceso independentista o comerciar con él», y lo ha calificado como  «una amputación terrible y dolorosa que no hay cirujano que salve».

Para otorgar de mas enfasis a este punto de la intervención, se ha mostrado tras Rajoy una enorme bandera de España ondeando en la pantalla que escoltaba todo el escenario. Además, trató de desmontar la idea de que el tema catalán se trata de una discusión sobre el modelo de Estado y su articulación territorial. Según sus propias palabras, le parece «un dilema falso». Sostiene que para hablar de eso ya hay cauces adecuados en la legislación vigente que no se utilizan de forma asidua o adecuada.

El cónclave popular no ha logrado evitar la polémica, protagonizada en gran parte por la reelegida Secretaria General, María Dolores de Cospedal, ya que se ha llegado a hablar entre los círculos internos del partido de ‘pucherazo’ en la votación de la enmienda que pretendía restar cargos a la presidenta el PP de Castilla-La Mancha. En la cúpula del partido, quien más reforzado sale es Fernando Martínez-Maíllo, ya que con la renovación de la ejecutiva asciende a coordinador general de la formación.


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