El Consejo Europeo a 27 ha sido un bálsamo de aceite para Mariano Rajoy. La corrupción, que ahora ha destruido una de las partes más significativas de la imagen del PP como es el Gobierno de Aguirre, no tuvo ni un minuto de protagonismo en el encuentro entre países y ha hecho un llamamiento a «no organizar debates sobre temas que están en manos de los tribunales». 

La moción de censura que interpuso Podemos para sacar a Rajoy del liderazgo del Partido Popular no ha preocupado a Rajoy y se ha nadado con en sarcasmo asegurando que «he estado muy pendiente de los movimientos de Pablo Iglesias. Supongo que no me conviene, por lo que no voy a consultar a nadie de mi partido”, ha apuntado Rajoy.

El PNV, que finalmente dio un respiro a Rajoy al no presentar una enmienda a la totalidad de los presupuestos, ha formado parte del discurso del dirigente. La decisión del PNV la ha calificado como «de alto valor político» ya que sin la retirada de la enmienda, «habría sido practicamente imposible» aprobar los Presupuestos. Pero Rajoy no ha querido entrar en detalles sobre la contraoferta que le ha hecho al gobierno vasco para cerrar las cifras, aunque si ha apuntado que espera llegar a un acuerdo en poco tiempo.

Respecto a la carta de Puigdemont en la que de nuevo pide que se celebre el referéndum, ha asegurado que la intención de este es tener un altavoz constante pero ha apuntado que “ni puede ni quiere acceder a su pretensión” de someter a consulta a los catalanes.

Después de establecer las líneas a seguir durante el Brexit, Rajoy se a mostrado satisfecho en la relación que se 7establecerá entre Gibraltar y la Unión Europea. Ha hecho hincapié en que ninguno de los 27 se ha opuesto a este punto del acuerdo. Al ser preguntado por la relación entre España y Gibraltar ha asegurado que será «constructiva» y que «no habrá líneas rojas ni de ningún otro color».