logo twDiana Fernández

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, ya ha puesto fecha para enfrentarse al Estado. Será el 1 de octubre cuando los catalanes respondan en las urnas si quieren que Cataluña sea un  Estado independiente en forma de república. En el anuncio  no ha incluido como esquivará el veto del Gobierno central. Será en las próximas horas cuando el ejecutivo de Rajoy de respuesta a este nuevo desafío. 

Puigdemont y el vicepresidente Oriol Junqueras han anunciado la noticia en una convoctoria extraordinaria en el Palau de la Generalitat respaldados por la mayoría de los diputados de Junts pel Si y de la CUP además de todos los miembros independentistas de la mesa del Parlament. Junqueras ha defendido este nuevo desafío asegurando que «el Estado se ha negado hasta 18 veces a que los catalanes decidan su futuro, violentando los derechos democráticos elementales. Estamos ante un Gobierno que tiene ministros que conspiran para acabar con la Sanidad catalana, que fabrica pruebas contra políticos catalanes. Y ante un Estado ineficiente e injusto, que tendrá una deuda de al menos 15.000 millones anuales en el Fondo de Reserva de la Seguridad Social».

Diecisiete meses después de ser investido presidente, Puigdemont, ha vuelto a denunciar que Mariano Rajoy «no ha querido buscar una solución real y profunda» al proyecto de Cataluña. Ha recordado que el Ejecutivo se ha mantenido en el «no quiero» de forma permanente y no ha dejado espacio al diálogo a pesar de que el Gobierno central haya ofrecido en varias ocasiones a Puigdemont exponer su proyecto de independencia ante el Congreso de los Diputados.

Pugidemont se ha apoyado también en el recorte del «estatut» que se llevó a referéndum en 2006 y posteriormente fue recortado en 14 artículos por el Tribunal Constitucional, «entonces hubo diálogo y pacto con el Estado. Y, con amplísimas mayorías, se celebó un referéndum acordado, que no sirvió para encontrar soluciones. Un órgano politizado [el TC] fue suficiente para acabar con todo», ha asegurado el dirigente catalán.

El anuncio del referéndum se ha formulado sin permiso del Gobierno por lo que probablemente el Tribunal Constitucional lo anule y no se haga efectivo como ocurrió con el conocido como 9-N.