Puigdemont ha cambiado de planes. Ahora, el presidente de la Generalitat quiere «acudir lo más pronto posible» al Congreso de los Diputados para explicar su plan de referéndum. El dirigente le ha escrito una misiva a Ana Pastor pidiendo una comparecencia ante la cámara y abrir un debate pero poniendo como requisito indispensable que no haya votación posterior al debate producido. La Moncloa respondió a la petición de Puigdemont asegurando que no se puede «modificar ningún formato parlamentario» y pidió que no pusiese «obstáculos» a una votación. Rajoy ya había pedido a Puigdemont que compareciese en el Congreso para explicar su plan de independencia pero hasta ahora se había negado.

El hecho de que Puigemont no quiera que haya una votación responde a la minoría que apoya su proyecto independentista dentro de la cámara baja, dado que hay una mayoría entre PP, PSOE y Ciudadanos que rechazan esta alternativa. La cuestión es que el reglamento del Congreso de los Diputados recoge se defiende una proposición de ley que parta de un Parlamento autónomo o una propuesta de reforma del Estatuto. La única opción que se contempla para que no hubiese votación sería que Puigdemont compareciese de forma extraordinaria en la Comisión Constitucional, en la que no habría votación pero si intervenciones de parlamentarios.

El dirigente de Cataluña, recoge en la carta enviada a Ana Pastor, que no le parece «razonable» que los diputados puedan votar sobre su propuesta de independencia.  «No parece razonable volver a formular propuestas que están destinadas a correr la misma suerte. Sin embargo, sí me parece importante que todos los diputados del Congreso puedan escuchar, en tanto que máximo responsable institucional de Cataluña, las razones por las cuales hemos llegado hasta aquí», explica Puigdemont.

Sin embargo, el Gobierno no contempla esta alternativa y en su respuesta a Puigdemont explica que no puede ser él quien ponga las condiciones apuntando que «no puede condicionar ningún formato parlamentario».

Esta petición viene después de que Puigdemont anunciase la fecha y la pregunta para el referéndum separatista que finalmente se fijó el día 1 de octubre de este año y la cuestión a la que tendrán que responder los catalanes es si quieren o no que «¿Cataluña sea un Estado independiente en forma de república?». En la carta enviada al Gobierno, Puigdemont recuerda que el Ejecutivo solo ha respondido con silencios o negativas ante sus propuestas.