logo twÁlex Martín

Ángel María Villar, el actual presidente de la Federación Española de Fútbol (RFEF), está contra las cuerdas. La Justicia acaba de imputarle a él y a la Federación como persona jurídica por los delitos de prevaricación, apropiación indebida y malversación de 1,2 millones de euros de dinero público.

Se debe a la concesión de dinero por parte del Consejo Superior de Deportes (CSD), con el objetivo de reforzar la candidatura Ibérica (España y Portugal) para la organización del próximo Mundial, en el 2018, cosa que finalmente fue asignada a Rusia.

Según avanza ‘El País’, el auto judicial indica que hay indicios que permiten imputar tanto al máximo organismo de control del fútbol español, y a su presidente por los delitos de malversación, apropiación indebida y prevaricación.

Después de la denuncia interpuesta por uno de los candidatos a la presidencia de la Federación, Miguel Ángel Galán, el actual responsable de la RFEF, Ángel María Villar tendrá que declarar en el juzgado número 4 de Majadahonda. Esto favorece a Galán para las elecciones, que se fijan para el 22 de mayo.