logo twMarcos H. De la Morena 

Por todas. Por las que ya no están. Por las que estarán. Por las que estuvieron y marcaron. Por las que algún día dejaran su huella. Por las madres. Por las hermanas. Por las tías. Por las primas. Por las amigas. Por las conocidas o desconocidas. Hoy y siempre, va por todas.
‘¿Por qué un día de la mujer y no un día del hombre?’. La respuesta es simple: Porque, actualmente, sigue existiendo una brecha salarial enorme entre los dos sexos. Porque, en pleno siglo XXI, sigue habiendo personas que consideran a las mujeres ‘el sexo débil’. Porque, aun en 2017, siguen matándolas, violándolas y maltratándolas. ¿Es esta la sociedad que queremos? ¿Una falsa situación de igualdad que no se asemeja para nada a la realidad?

Por aportar algunos datos, podríamos mencionar que la diferencia de sueldos en España es la sexta más alta de toda la Unión Europea. También podemos mencionar que, desde 2003, 863 mujeres han sido asesinadas dentro del marco de la violencia de genero. Pero, vayamos más allá: según los datos del Ministerio del interior, en este país se produce una violación cada 8 horas. Inhumano.
antes de continuar, creo que debería hacer una aclaración sencilla, ya que existen personas en este país que aún no entienden el concepto del feminismo. Por ponerlo fácil: el machismo es la exaltación del género masculino y la creencia en su supremacía sobre la mujer. Sin embargo, el feminismo lucha por que ambos géneros se encuentren en igualdad de condiciones ante cualquier situación. Por tanto, el argumento de ‘ni machismo ni feminismo, igualdad’, es rotundamente falso.

Es necesario un discurso feminista en cualquier estado democrático, ya que no hay mujeres detrás de un gran hombre, sino que hay mujeres grandes por si solas. No hay madres de quien cambia el mundo, porque todas ellas son quienes hacen que el mundo se mueva día a día. Ellas son el motor de nuestra sociedad, sin ellas, hoy no seriamos nada. Por eso, resulta ridículo e injusto simplemente acordarse de ellas un solo día, porque ellas luchan a diario. Luchan por cobrar un salario justo. Luchan por conseguir una correcta conciliación familiar. Luchan por sus derechos, por la igualdad, y, sobre todo, por su libertad. En el recuerdo siempre quedan mujeres infatigables, como Dolores Ibarruri ‘La Pasionaria’, o Clara Campoamor, ambas feministas y luchadoras hasta el fin. Tristemente, muchas luchan y mueren simplemente por el hecho de ser mujeres. La violencia de género, esa pandemia disfrazada de ‘fenómeno poco común’. Una sola muerte por cuestión de genero ya es demasiado.

Concluyendo, por vuestro esfuerzo, por vuestra entrega, por vuestra fuerza y por demostrarnos que el mundo no se cambia a golpe de fusil, sino a golpe de grito igualitario y feminista, GRACIAS. A TODAS.