logo tw Álvaro Moreno

  • Iniciará conversaciones con otros partidos para estudiar la viabilidad de un proyecto alternativo
  • El pacto que parece tener el líder del PSOE en la cabeza pasa por un acuerdo que junte a Ciudadanos y a Podemos, diálogo que parece en principio muy complicado

«El partido socialista estará en la solución». Con estas palabras cargadas de incertidumbre el secretario general del PSOE dejaba la puerta abierta a presentarse como alternativa a Rajoy para formar gobierno. Hoy esa posibilidad parece convertirse en una realidad.

Pedro Sánchez ha llamado al presidente en funciones. Una conversación de 10 minutos en la cual le ha explicado que va a iniciar una ronda de contactos tal como hizo el líder popular para conocer la posición de otros partidos de cara a una posible alternativa de gobierno. Obviamente ha ratificado su «no» hacia la petición de acordar por parte del líder azul. En esta llamada Mariano Rajoy ha vuelto a pedir una gran coalición, que lleguen a un acuerdo para los presupuestos y para otras medidas «imprescindibles» para España.

En la ronda de contactos, según el líder socialista, hablará con todos los grupos a excepción de Bildu. Empezará llamando a Pablo Iglesias y continuará con Albert Rivera. Después irán los diversos grupos nacionalistas. El dirigente de Podemos y el del PSOE mantendrán un dialogo fluido los próximos días a falta de confirmación de una reunión cara a cara oficial.

Las posibilidades del PSOE son claras para formar una alternativa:

  1. Un acuerdo PSOE-Podemos-Ciudadanos: En este escenario lo más probable sería un gobierno de coalición de las dos fuerzas de izquierdas y otro de abstención con respecto a los naranjas con ciertas condiciones. El problema fundamental radica en juntar a dos fuerzas tan dispares como las de Pablo Iglesias y Albert Rivera que no parecen tener mucho en común. A pesar de que muchos líderes del PSOE han reprobado esta opción por la escasa probabilidad de que salga adelante, parece la opción favorita de Pedro Sánchez.
  2. Coalición PSOE-Podemos más apoyos nacionalistas: Esto pasaría de forma casi obligatoria por un referéndum de autodeterminación de Cataluña que no parece asumible por parte de los socialistas. El no acuerdo con los independentistas es algo que el líder del partido ha defendido en público en muchas ocasiones por el hecho de que «es complicado negociar para mejorar España con quienes quieren romper España».

Pese a que las dos opciones parecen muy claras y su viabilidad muy cuestionable, serán las opciones que se exploren durante la ronda de contactos. De momento miembros del propio partido, sin decir de forma directa que debían abstenerse frente al PP tal y como pasó tras el 26J, han considerado inútil esta ronda de diálogos que no creen que fructifique en un gobierno.