Puigdemont ya tiene su ley para legitimar la consulta soberanista del 1-O. Así lo ha decidido esta tarde el pleno del Parlament de Cataluña por mayoría total presencial, ya que se ha contado con los votos a favor de los independentistas de toda la Cámara, al haber abandonado la misma los diputados de Ciudadanos, PSC y PP por discrepancias.

Aunque la votación de la ley que facilitará el referéndum a Junts pel Sí y la CUP no estaba prevista para hoy, ambos partidos han pactado esta misma mañana incluirla en la orden del día como votación de urgencia. Esto ha provocado el rechazo unánime de la oposición y su posterior abandono del hemiciclo.

La tensión entre los partidos más cercanos a la independencia y los contrarios a ella ha escalado durante todo el día hasta las cotas insostenibles que han llevado a una parlamentaria de Podem a retirar las banderas españolas de la Cámara, o a la portavoz de Ciudadanos Inés Arrimadas llegar a increpar a la presidenta del Parlament Carme Forcadell.

Por su parte, el PSC por medio de su secretario general Miquel Iceta ya ha anunciado que presentarán un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional para tratar de derogar la ley y en el mejor de los casos, que no llegue a ser efectiva para el territorio catalán. Además, ha añadido que la mayor base de esta querella estará en que se han vulnerado los derechos de todos los diputados al tramitar de forma irregular tanto la propuesta de ley como la votación.

Desde Ciudadanos, los líderes de la oposición catalana, también se ha transmitido que exigirán unas elecciones autonómicas a causa de esta situación, y la propia Arrimadas ha comentado que de no ser así, desde su grupo se presentará una moción de censura contra el Govern, aunque previsiblemente no saldrá adelante por encontrarse en minoría.