• El ex entrenador del Rayo Vallecano ha sido destituido por el Granada debido a los malos resultados cosechados
  • Firmó por tres temporadas, pero, tras seis jornadas de Liga, ha sido cesado fulminantemente

La caída de Pako Ayestarán como entrenador del Valencia no ha sido la última que se va a producir esta temporada en la Liga Santander 2016/17. Esta vez ha sido Paco Jémez el que ha sido el siguiente entrenador en ser destituido.

Tras seis jornadas del Campeonato Nacional de Liga, los malos resultados que el equipo nazarí ha cosechado, con varias derrotas y bastante duras dejan en el paro a alguien que se ganó una buena reputación como entrenador en el barrio madrileño de Vallecas, entre otros conjuntos.

A pesar de que Jémez tenía contrato por tres temporada, incluida esta campaña, el consejo de Administración del Granada ha tomado la decisión de que la vinculación con el entrenador del primer equipo ha sido anulada, según han anunciado en un comunicado.

Tras la destitución de Paco Jémez como entrenador, el que hasta este momento era el técnico del equipo filial, hasta el momento en el que se contrate a un entrenador nuevo, será el que dirija a los jugadores rojiblancos.

Un equipo con una inversión tan potente como la que un magnate chino ha realizado el pasado este verano debe aspirar a bastante más que a luchar por mantener la permanencia en Primera División.

En los últimos años, el Granada ha luchado por no descender, y aunque lo ha logrado con más o menos solvencia, el sufrimiento en su afición ha sido una constante, y están acostumbrados a ver que su equipo tiene que llegar hasta las últimas jornadas de Liga con nervios.

Después de todos los acontecimientos que han sacudido Granada este verano, y con la cantidad de fichajes que se han realizado desde que Paco Jémez se hizo cargo del equipo, se espera mucho más de este conjunto.

De esta manera, la inversión que se ha hecho en este equipo se tiene que ver devuelta en forma de resultados, con objetivos mucho más altos que estar año tras año en las posiciones más bajas de la clasificación general de la Liga Santander.

Un campeonato tan exigente como es el español, tiene un nivel de competitividad tan alto que si no se trabaja todos los días de una manera intensa, dejando todo en el campo y con calidad y talento, el descenso será una realidad.