logo twDiana Fernández

Miguel Ángel Flores ha sido condenado a cuatro años de prisión por los sucedido en la fiesta del Madrid Arena el 1 de noviembre de 2012 en que murieron cinco jóvenes en el pabellón municipal de la Casa de Campo de Madrid porque el recinto superaba el aforo permitido. Hoy la Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a MAF por cinco delitos de homicidio por imprudencia grave además de 29 delitos más de lesiones por imprudencia grave. La vista ha girado en torno al número de entradas vendidas. El aforo permitía 10.620 y se habían vendido 16.492 entradas según la sentencia. El empresario ha asegurado tras la vista en la Audiencia que recurrirá el fallo ante el Tribunal Supremo.

En el evento se subcontrataron a dos empresas de seguriad, Seguiber y Kontrol 34, que según recoge la sentencia “no funcionaron correctamente” entre muchos motivos por la gran cantidad de menores de edad que había en la fiesta y por supuesto por lo ya mencionado en lo que al aforo permitido se refiere. La avalancha mortal acabó ocurriendo en uno de los accesos a la planta en la que estaba pinchando el dj Steve Aoki. A Carlos Manzanares, encargado de la seguridad, ha sido condenado a dos años, seis meses y un día de prisión.

En el juicio que también estaba el jefe de Policía Emilio Monteagudo, se ha absuelto a este ya que según recoge la sentencia “a pesar de la precariedad, no tuvo influencia en lo sucedido”. Esto mismo se adjudica a los doctores Carlos Viñals y Simón.  En el caso de Viñals se recoge que “pese a entender acreditada su negligente actuación cuando las vícitmas fueron llevadas al botiquín para que las asistieran” no hay pruebas suficientes que demuestren que en otra actuación por parte de estos hubiese evitado el fallecimiento de los jóvenes.

Durante el juicio el banquillo ha sido una ronda de cruzarse culpas unos con otros para desentenderse del asunto. Los abogados de Miguel Ángel Flores se defendían alegando que lo ocurrido era responsabilidad de los dueños municipales del recinto, los dueños han cargado contra la empresa Kontrol 34 que han nombrado de inmediato a Seguriber ya que, según han alegado, esa noche solo se encargaron de aportar personal de seguridad, siendo la otra empresa mencionada la responsable de la tragedia. Respecto a la empresa Seguriber y sus responsables Juan José Paris y Raúl Monterde han recibido una pena de multa en la que durante doce meses tendrán que pagar 10 euros al día.

Las familias de las víctimas recibirán distintas indemnizaciones de una cuantía aproximada a los 350.000 euros cada una. Cristina Arce y Katia Esteban, Rocío Oña, Belén Langdon y Teresa Alonso son las jóvenes que fallecieron en la tragedia. Sus edades estaban comprendidas entre los 17 y los 20 años. 

El evento que sucedió en tiempos de Ana Botella en la alcaldía supuso un revés en su imagen pública además de que el delegado de Economía y portavoz municipal del PP en el Ayuntamiento, Pedro Calvo dimitió de su cargo y fue imputado aunque luego no fue acusado de ningún delito.