logo twDiana Fernández

A Theresa May se le pueden truncar los planes. Esta mañana, el Tribunal Supremo británico ha puesto una condición para que se inicie el Brexit: El parlamento debe aprobar la activación de este proceso para salir de la Unión Europea. La primera ministra había intentado esquivar el voto del Parlamento pero finalmente ocho votos a favor y tres en contra han obligado a May a que la cámara le de permiso para iniciar el proceso. 

May ha intentado acogerse a la prerrogativa real ,que permite tomar decisiones en nombre de la corona, y activaría así el artículo 50 del tratado de Lisboa iniciando la desconexión con Europa,  pero se ha considerado en este caso que la decisión “afecta a los derechos de los británicos” de forma que ha de pasar por votación tal y como ha asegurado el presidente del Tribunal, David Neuberger, además de que no permite aprobar leyes. No obstante,  Theresa May no necesitará contar con la aceptación de las Asambleas de Escocia, Irlanda del Norte y Gales para poder activar el Artículo 50, tal y como recoge el fallo ya que “las relaciones con la UE y otros asuntos de política internacional están reservados al Parlamento y al Gobierno, y no a las instituciones autónomas”. Pero aún así, se finaliza así la disputa legal para iniciar el divorcio de Reino Unido.

A pesar de la decisión del Supremo,  un portavoz de May ha asegurado que “el pueblo británico votó a favor de la salida de la UE, y el Gobierno cumplirá su veredicto, activando el artículo 50, como estaba previsto, a finales de marzo. El fallo de hoy no cambia nada”. Ha explicado también que “es importante recordar que el Parlamento apoyó el referéndum por un margen de seis a uno y que ya ha indicado su apoyo a continuar con el proceso de salida con el calendario que hemos establecido. Respetamos la decisión del Tribunal Supremo y presentaremos nuestros próximos pasos en el Parlamento en breve”.

Gina Miller, empresaria que pidió más participación en el proceso, ha apuntado que “solo el Parlamento puede garantizar derechos a los británicos y solo el Parlamento puede quitárselos. No hay duda de que el Brexit es el asunto más divisorio de esta generación, pero este proceso es de carácter legal y no político. Me asombra el nivel de abusos personales que he recibido solo por plantear una pregunta legítima”, ha afirmado después de que el Tribunal le diese la razón.

El fallo del Supremo supone una derrota para May, ya que la Corte Superior Británica, ya dio la razón a los demandantes pero esta vez se ha hecho con sentencia en firme. May, ha apostado por una ruputra radical con Europa con el objetivo de recuperar al 100% la capacidad de decisión sobre las fronteras.  Ahora, presentará un proyecto de ley que tendrá que pasar por escrutinio parlamentario, este, según David Davis, ministro del Brexit, se presentará hoy en la Cámara de los Cimunes para anunciar los planes del gobierno en lo que a la salida del Mercado Único se refiere. Cabe recordar que el Brexit triunfó nimiamente con un 52% a favor y un 48% en contra.