Diana Fernández – @diana_Fedz


Amor omnia vinci, incluso en la Segunda Guerra Mundial, con todo en contra, con escenarios bifrontes en una Filiipinas traicionada por los pactos franquistas. ‘Dejé mi corazón en Manila’, te transporta de manera irrevocable al duende y zozobra de una ciudad potencial durante el conflicto que refugia un romance de dos españoles en su huída de la guerra. Esta se da entre Manila, Madrid y Nueva York con la muerte siempre de frente y aprendiendo a vivir con la pérdida. La útlima novela de la escritora Marta Galatas, es un venero a la emoción y al recuerdo de aquellos que sobrevivieron al arte de la guerra.

La obra te sumerge de lleno en la alta sociedad, en las diatribas que esconde la política de una época en la que España dominaba Filipinas. La protagonista es Julia, una mujer, como todas las obras de la escritora, que probó las mieles del triunfo a través de su marido, un exitoso empresario. A su juicio “en España la situación ha cambiado al contrario que en otros países que aún mantienen a la mujer supeditada al hombre”. La protagonista del libro es según Galatas “una mujer muy avanzada para la época. Antes tenían que pedirle permiso a sus maridos para salir a la calle”. La protagonista vive una catársis de emociones constante siendo siempre un corazón tiznado por la nostalgia, pero a su juicio, “es una mujer valiente. Muchas como ella abrieron el camino, salieron del país cuando era muy poco frecuente hacerlo”.

La Guerra Civil, espacio y tiempo en el que se desarrolla la novela, “es una herida abierta muy difícil de cerrar”. Lo que estuvo bajo la dictadura de Franco aún pervive en la memoria de España y a pesar de que sea un reto difícil de afrontar, es necesario, según Galatas, enjuagar la rabia interior y olvidar. Este conflicto se ha asentado como arma de partido provocando de forma constante una lucha sin cuartel que condena a vivir en el pasado pero como dice Galatas “eso ya pasó y habría que hacer un ejercicio de perdón”.

La forma de disponer los acontecimientos repasa sociedades y épocas distintas dando relevancia al valor de lo inesperado. Lidiar con la historia de un legado de ese calibre ha hecho a la escritora apasionarse por lo que pasó. “O amas la historia o te suicidas”, asegura. ¿Cuál ha sido su intención con esta novela?. “Quiero que la gente vuelva a sentir”. Y así finalizó la conversación sobre una obra que habla de glorias pasadas, que desempolva la historia y deja tu corazón en Manila.