Las profecías se han cumplido, Rajoy ha fracasado en una segunda votación. En el entramado de intereses personales de los candidatos no ha habido hueco al diálogo conjunto y el precio una vez más es para los españoles. Quieren sumar, y así ocurre. Más de 300 días de gobierno en funciones con todas las repercusiones de bloqueo económico que ello conlleva.

Las mieles de triunfo de Rajoy son imposibles por el momento, desde el principio y en un cercano futuro. Pedro Sánchez se reitera en que su no es no mientras los días pasan a pesar de que Felipe González o Rodríguez Zapatero pidiesen dialogo. Rivera en su apretón de manos entregó un papel de seis exigencias que aceptó el Partido Popular pero al líder de Ciudadanos no le gusta el candidato como ha señalado en numerosas ocasiones. Y por parte de Iglesias, la incompatibilidad ideológica no señalaba otra cosa que lo que ha ocurrido, ha dicho “no”.

Los márgenes que separan el éxito del fracaso en este caso son mínimos pero el ego y el renombre del poderío político se sobrepone a cada paso para ampliar los márgenes y alejar ese gobierno. Los discursos de la segunda votación no han sido más que intentos de rasgar el prestigio del contrario, con pactos o sin ellos de por medio, el mejor soy yo, aunque el número de votos diga otra cosa. Ni aunque el New York Times haga un llamamiento al dialogo los dirigentes son capaces de acercar posturas y el clan Ferraz sigue ahí, en su no.

La liturgia política de estos meses que parece un capítulo repetido en cada mitin ha sido en vano porque sigue siendo no. Ahora la disputa está servida de nuevo. La presidenta del Congreso Ana Pastor comunicará al Rey la situación de bloqueo que sigue gobernando España. Y que el fracaso de Rajoy lo avalan 180 votos en contra y 170 a favor. Este puede convocar una ronda de consultas para proponer otro candidato, hacer un llamamiento al consenso o exponer una propuesta. La cuestión es que pugnar por otro candidato sería tiempo invertido en vano.

Pedro Sánchez que ya ha planteado opciones distintas a Rajoy tendría un conflicto con el comité federal en caso de que Podemos se convierta en aliado. ¿Aceptará el dirigente socialista los referéndums independentistas?. ¿Pactará con el señor Rajoy? o ¿mandará a España a terceras elecciones?. Todo pasa por el filtro de los socialistas. A no ser que Ciudadanos, Podemos y PSOE se convierta en una opción viable , que por el momento no lo es. En caso de que Rajoy se presentase de nuevo habría que ver si el pacto con Rivera sigue en pie porque antes de pedir otro candidato en su intervención de esta tarde ha dado por roto el trato. Mariano Rajoy vuelve a tener 137 diputados.

Pero por si hay que votar por tercera vez, los lideres ya se han puesto en marcha y han planteado una reforma de la Ley Electoral en la que la campaña se reduciría a una semana para que no hubiera que votar el día de Navidad como marca el calendario electoral. El tiempo se agota, faltan 51 días para que se plantee una solución factible, viable, de consenso y que en ningún momento dañe el ego de un líder porque si eso pasa no habrá gobierno, igual que ahora.