logo tw Álvaro Moreno

  • 193 países se han reunido para tratar la problemática que supone la crisis humanitaria del problema de emigración más grande desde la 2ª Guerra Mundial
  • Desde la instituciones esperan convertir el miedo en esperanza para todos aquellos que están muriendo a las puertas de occidente huyendo de la muerte y la guerra

La crisis humana que la comunidad internacional vive y trata de dar solución no tiene precedentes. Nunca las cifras fueron tan elevadas y nunca hubo un clima tan convulso en lo referente a inmigración. Intereses cruzados, moralidad, yihadismo etc. Todos los elementos de esta complicada ecuación hacen imposible encontrar una salida a un drama que está haciendo temblar los principios éticos de occidente. Por esto, ante una situación tan excepcional, la ONU ha llevado a cabo una cumbre nunca antes vista. 193 países se han reunido para tratar este tema por primera vez en la historia de Organización de Naciones Unidas.

El encuentro terminará con una declaración suscrita por parte de todos los estados miembros que, pese a que ha sido duramente consensuada por todas las piezas de este insólito puzle, no cumple los requisitos básicos para las organizaciones de derechos humanos. Pese a todo, las instituciones mundiales esperan que este texto sirva para dar un vuelco a la dinámica y conseguir virar hacia la dirección adecuada.

Las soluciones que se han barajado en el debate han sido claras, por un lado llevar a cabo políticas eficaces que consigan que esos casi 60 millones de personas a las que la guerra les ha quitado todo, puedan encontrar un hogar y dejar atrás la devastación. Por otra parte han insistido en la denuncia contra aquellos que están convirtiendo a los refugiados en «criminales» y «malvados» ante la opinión pública.

Respecto a medidas concretas por parte de los países, prácticamente todos dejaron en el aire sus aportaciones. EEUU no asumió ninguna responsabilidad de momento, UE y Rusia accedieron a ofrecer más ayuda pero no concretaron nada de momento. Por otra parte, China y Japón, se han comprometido formalmente a ofrecer el primero 1.100 millones en concepto de ayuda para esta problemática y el segundo 2.800 millones.

Pese a que se ha conseguido que haya ciertos y relativos avances, en general todo a quedado aplazado, todo indica que las medidas que todo el mundo espera que se apliquen, llegarán a lo largo de los próximos años(dos o tres básicamente). Todo dependería, porque en países como USA, Austria o Francia donde el movimiento anti-migratorios tienen un éxito rotundo podrían cambiar radicalmente su política y abandonar cualquier posibilidad de ayudar a la causa en caso de triunfar dichos grupos y llegar al gobierno.

De momento esta cumbre, pese a que ha permitido un diálogo y un acercamiento de posturas ha dejado el drama de los refugiados prácticamente como estaba previamente.