Más de 46.000 personas han engrosado las listas del INEM una vez entrado el mes de septiembre. Como era de esperar, al acabar la temporada estival, la gran parte de empleos creados a principios de verano se han visto extinguidos de forma abrupta.

Según los números de los Servicios Públicos de Empleo Estatal (SEPE), la cifra total de parados se sitúa ya en 3.382.324, formando una relación directa de perdida con las afiliaciones a la Seguridad Social, es decir, las personas empleadas. Es decir, hasta 179.485 afiliados menos a la SS, lo que coloca esta cifra como la peor por etapas desde el año 2008.

La mayoría de los contratos finalizados en esta época se centran en el sector turístico y hostelero, aunque los datos de este año son mucho más altos que los de épocas anteriores. El pasado 2016, 14.435 personas volvieron al paro tras el verano, lo que conforma solo un tercio de la cifra actual.

En cuanto a la afiliación directa a la Seguridad Social, al descenso de casi 180.000 personas anteriormente mencionado, se debe añadir que esto conforma una caída del -0.97%, lo que supone la mayor destrucción de empleo en los últimos 10 años. Además, este agosto también se ha confirmado el hecho de que es la primera vez que se reduce el número de afiliados a la SS desde hace 44 meses. Los empleos precarios de verano rompen así una larga progresión de creación de empleo que se inició en noviembre de 2013.

Pese a todo ello, el secretario de Estado de Seguridad Social, Tomás Burgos, ha restado importancia a estos datos negativos, ya que opina que son “típicos y previsibles” durante el mes de agosto. “El crecimiento económico se sigue trasladando de forma muy intensa al crecimiento anual de afiliación”, ha afirmado Burgos ante los medios, comentando además que el Gobierno cumplirá las tasas de creación de empleo previstas “llegando incluso a superarlas”.