Sin títuloJosé Cuadrado, periodista y activista LGTBI – @Josecuadradop   

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No estoy acostumbrado a ejercer la profesión de una forma tan ‘poco periodística’, sin contrastar las fuentes, pero en el caso de la conferencia ‘homofobo-católica-gay’ del señor Philippe Ariño no me ha quedado otro remedio. He intentado asistir a la charla que tuvo lugar en la iglesia de Santa Anna de Barcelona este pasado domingo 12 de febrero pero al llegar a la dirección, justo al lado del HardRock Café de plaza Cataluña, me encontré con un amplio cordón policial de los Mossos d’Esquadra. No se le permitió el acceso ni a la calle ni a la conferencia a ningún ciudadano con pinta de protestante (homosexual) por orden de la Delegación Diocesana Pastoral de Juventud y Arzobispado de Barcelona.

Todo este lío empezó hace unos días cuando los medios de comunicación se hicieron eco de ‘la charla’ de Philippe. El señor Ariño, en una entrevista a lainformación.com, soltó una perla tras otra que levantó ampollas hasta en las pieles más curtidas. Destaco el top three de su teoría: ‘A un homosexual le recomendaría¡que siga escuchando a Marta Sánchez!’, ‘el deseo homosexual es un miedo a la sexualidad’ ymuchas personas gays han sido violadas por sus parejas y no lo cuentan para no ser tachados de homófobos’.

Reitero: sin haber podido asistir a la conferencia para participar en un turno de preguntas y por lo que he podido leer en prensa, Philippe era activista y homosexual practicante. Es decir, mantenía relaciones sexuales con hombres. Ahora ya no, ahora propugna el celibato homosexual para tener una vida más… ¿plena? y poder llevar a cabo su catolicismo sin cargo de conciencia. Confiesa haber sufrido una adolescencia traumática causada por el bullying y revela un trauma respecto a las violaciones, asegurando que están a la orden del día entre homosexuales pero no concreta ni reconoce haberlas sufrido él mismo. Eso sí, tiene (o tenía) ‘muchos amigos homosexuales que sí fueron violados’. Según sus propias palabras: “Las violaciones entre homosexuales son una realidad. Muchos callan porque se sienten cómplices de ese sufrimiento. Otros no han sido violados pero están cegados por la ternura del acto homosexual. Temen denunciar su violación por temor a que la gente crea que se está dando una imagen negativa de la homosexualidad. Tienen miedo a ser tachados de homófobos”.

¿El ‘Lobby Gay’?

Para cualquier ‘homosexual’ que esté leyendo esto, lo primero que se le pasará por la cabeza es una palabra compuesta un poco fea y lo segundo es la indignación. Pero no nos dejemos llevar por el enfado, lo alarmante de todo este asunto son las tendenciosas y retrógradas asociaciones de ideas que el señor Ariño otorga al concepto homosexual: frágiles, débiles, afeminados, viciosos y ‘pecadores’. Así como la creación de concepto negativo ‘lobby gay’ que ha repetido en varios medios, dando a entender que las asociaciones LGTBI no respetan la libertad de expresión cuando esta les afecta a ellos.

Para evitar confusiones y no tergiversar los términos. En primer lugar, aclarar que en Cataluña disponemos de la Ley 11/2014 contra la homofobia la cual pena cualquier acto que pueda inducir a la discriminación del colectivo. Como dijo Jean Paul Sartre ‘Mi libertad termina donde empieza la de los demás’. El colectivo LGTBI no es un lobby dictatorial, es un colectivo movilizado por una estigmatización social histórica, porque hace 47 años en España existía una Ley conocida como ‘Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social’ a partir de la cual ser homosexual significaba ser penado, perseguido y castigado. Y por cierto, la iglesia tiene mucho qué decir o mucho qué callar al respecto. Lástima, reitero por tercera vez, no haber podido acceder a la conferencia, expresarme en un turno de dudas y preguntas, y haber recibido una respuesta directa a mi teoría que, como todo, está abierta a ensayo y error.

Conclusión. En las calles de Barcelona se ha podido ver una manifestación que englobó a distintas asociaciones de un colectivo cabreado que pacíficamente ha pedido el rechazo de la homofobia en una Comunidad Autónoma donde la Ley ampara dicha petición. Por ello, el Observatori Contra L’Homofòbia (OCH) presentará una pregunta parlamentaria al conseller de interior por un cordón policial que negó el acceso a la conferencia a la delegación del OCH y, por ello también, se personará en el expediente abierto por la Generalitat para estudiar una posible sanción por el contenido de la misma. Y finalmente, para rematar, lanzar una pregunta al Arzobispado de Barcelona que se ha rumoreado en redes sociales y algunos medios: ¿es cierto que en menos de un mes el tienen pensado organizar otra ‘charla’ para cuestionar la transexualidad?