logo tw Álvaro Moreno

  • Los años de su gobierno tuvieron como protagonista las relaciones con Estados Unidos 
  • Desde el la crisis de los misiles hasta el embargo comercial

Los 49 años de gobierno de Fidel Castro han sido sinónimo de muchas cosas. Pero sin duda, una de las que han marcado esas cinco décadas ha sido el conflicto que el ascenso del líder ha provocado con los Estados Unidos de América, la gran potencia que le cerró las puertas al régimen castrista. Durante su mandato han pasado once presidentes por la Casa Blanca, desde Eisenhower que rompió los lazos con la isla hasta Obama que los recuperó en los últimos meses de su legislatura.

Recién llegado al poder y tras haber afirmado que era comunista en 1959, el dirigente quiso sentar unas buenas relaciones con el gigante norteamericano y por ello acudió a ese país para conversar con entonces líder, Eisenhower. En esta reunión Castro le planteó al republicano cual serían las reformas en las que incidiría. A medida que estas reformas avanzaban EEUU bloqueaba más su economía con respecto a Cuba, prohibía comprar azúcar o dejaba de venderles petróleo. El entonces presidente americano suministraba armas al dictador Fulgencio Batista.  En 1960 se prohibió prácticamente cualquier tipo de exportación de EEUU a Cuba y por ello, el país del Caribe comenzó un acercamiento comercial con la URSS con este pretexto.

El sucesor de Eisenhower en la Casa Blanca, John F Kenedy llegando al poder en 1961 admitió que el gobierno de USA había armado y entrenado a miles de Cubanos residentes en el país norteamericano para que protagonizaran ese año el desembarco en la Bahía de Cochinos, un golpe que tenía como objetivo alejar al gobierno de Castro.

En esta situación y con este clima de tensión absoluta se protagonizó el momento de máxima tensión que esta complicada relación jamás ha vivido.  En 1962 EEUU conoció de la existencia de bases de misiles nucleares soviéticos en Cuba, por ello Kenedy mandó bloquear toda la isla para impedir la llegada de los buques soviéticos. Fue este quien impuso el embargo a la isla.

El régimen de Fidel Castro se convirtió en el foco del conflicto y si los barcos de la URSS cruzaban al área de bloqueo podría haber comenzado uno tercera guerra mundial. Aquel podía haber sido el escenario del inicio de una guerra nuclear sin precedentes. Todas las alarmas sonaron cuando Nikita Jrushchov envió un mensaje diciendo lo siguiente: La URSS ve el bloqueo como una agresión y no instruirá a los barcos que se desvíen“.

Durante el mandato de Gerlad Ford, el sucesor de Nixon, los ataques a las distintas instituciones cubanas se multiplicaron exponencialmente. Fue entonces cuando un avión de cuba sufrió un atentado por parte de los servicios americanos provocando 73 muertos. La relación seguía muy crispada.

 

Con la llegada de Lindon B Johnson a la Casa Blanca la situación parecía calmarse y pese a que los embargos se mantuvieron, la diplomacia y el entendimiento parecían abrirse hueco poco a poco hasta que 4 presidentes más adelante, con el ascenso de Ronald Reagan, comenzó de nuevo a crecer la tensión.

George W.Bush apoyó económicamente a los grupos anticastritstas y con esto se dificultaron las relaciones entre la potencia y la isla. Después de muchos tira y aflojas entre Cuba y Estados Unidos, fue Barack Obama quien consiguió restablecer los lazos entre ambos y ahora que el dirigente ha muerto surge la duda de que hará Donald Trump durante su mandato que comenzará en enero.