logo tw Álvaro Moreno

  • Las corrientes dentro de Podemos no se ponen de acuerdo sobre el formato de la votación y decidirán este los militantes
  • La distancia entre partidarios de Errejón e Iglesias se incrementa tras reflejarse a través de estas negociaciones sus diferencias

Este jueves entrada la tarde, las tres principales corrientes de Unidos Podemos se han reunido para fijar las reglas por las cuales se regirá el congreso de Vistalegre II, un encuentro clave que decidirá el destino del partido morado. El resultado ha sido la incapacidad de llegar a una acuerdo y por tanto serán los militantes mediante el voto los que elijan el formato del congreso.

Por una parte fue la facción dirigida por Pablo Iglesias, la que responde al pensamiento oficial de la formación. La segunda fuerza representada en la reunión ha sido la de los Errejonistas, que quiere un modelo del partido más transversal y cercano al centro. El último de los colectivos que ha asistido ha sido el de los anti-capitalistas, la sección más de izquierda que habita dentro del grupo confederal.

El objetivo de dicha negociación era llegar a un entendimiento respecto al formato que va a adoptar el congreso que se celebrará en febrero del 2017. Pero los representantes no han llegado finalmente a un acuerdo, lo que pone de manifiesto las diferencias que mantienen los diversos grupos del partido, que se resolverán con el voto del militante.

Los polos más enfrentados en las negociaciones han sido el del líder de Podemos y el de su segundo, los cuales son los que mantienen más diferencias. Sin embargo, ambas corrientes han anunciado que mantienen puntos de coincidencia con «Podemos en Movimiento» (el sector anticapitalista).

Este grupo ha anunciado que no quiere fomentar el enfrentamiento entre los dos bloques enfrentados dentro de Unidos Podemos, por lo tanto, no se decantará a través de acuerdos con uno con otro.