logo twÁlex Martín

La 89 edición de los Premios Oscar sigue trayendo cola. Más en concreto, el enorme fallo en el anuncio de la estatuilla a la mejor película, que en un principio otorgaron a ‘La La Land’, pero que, finalmente, tras una segunda revisión, se dio a ‘Moonlight‘, la obra dirigida por Barry Jenkins.

Después de unos breves momentos de estupor, se señaló a los culpables de tan gran error. PricewaterhouseCoopers (PwC), era la encargada de hacer el recuento y la segunda revisión de todos los votos a todas las categorías a los premios más prestigiosos del mundo del cine a nivel mundial.

Es más, apenas minutos después de que se produjera el error, la compañía emitió un comunicado a través de las redes sociales, especialmente Twitter, para pedir disculpas del fallo más escandaloso de la historia de los Oscar, que ya acumula cerca de 90 ediciones.

Ya conocido como el ‘Oscargate’, se ha encontrado al máximo responsable de que se produjese el error. Brian Cullinan, el jefe del equipo de colaboración de PwC con la Academia, es decir el enlace entre ambas empresas, entregó el sobre del ganador a los anunciantes de la estatuilla a mejor largometraje.

Cuando se ha producido el proceso en el que PwC hace los dos recuentos, para cerciorarse de que el resultado es correcto, le entregan el sobre, en este caso Cullinan, para que se le haga entrega a los encargados de entregar el premio correspondiente.

A pesar de tamaña polémica, la audiencia de los Oscar no ha sufrido un repunte, es más, ha seguido bajando, con una caída de casi el 14 por ciento, siendo la gala menos vista desde el 2008, cuando fue presentada por Jon Stewart.