logo twÁlex Martín

Después de que el presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, y su hijo Gorka, hayan declarado ante el juez Pedraz, la Fiscalía Anticorrupción ha pedido para ambos prisión incondicional a ambos y al vicepresidente económico de la RFEF, Juan Padrón, por un posible perjuicio de 45 millones de euros a la institución regidora del fútbol español.

Cuatro son los detenidos por lucrarse perjudicando a la Federación

Ha sido en la mañana de este jueves cuando el juez de la Audiencia Nacional ha empezado a tomar declaración a los cuatro detenidos por la ‘Operación Soule’. Además de Villar, su hijo y Padrón, también fue arrestado el secretario general de la Federación Tinerfeña, Ramón Hernández, por apropiación indebida, corrupción entre particulares, falsedad, alzamiento de bienes y administración desleal. El caso se destapó cuando, a partir de una denuncia del CSD, se empezaron a intervenir los teléfonos de los implicados, y tras un tiempo de investigaciones, se iniciaron las detenciones y los registros en la sede de la RFEF, en Las Rozas, y en despachos y domicilios particulares.

El presidente más longevo llevaba tiempo en el punto de mira

La denuncia del CSD no fue la única trama en la que se ha visto envuelto Ángel María Villar, ya que ha tenido que evitar varias acusaciones en los organismos internacionales en los que es vicepresidente, la FIFA y la UEFA. Con 29 años en el cargo más importante del fútbol español, Villar cobraba comisiones por los partidos que la Selección disputaba y contrataba servicios y relaciones comerciales para beneficiar a su hijo Gorka, abogado experto en derecho deportivo y cabeza visible de varias empresas en las que se desviaban grandes cantidades de dinero.