La estrategia de Maduro ha resultado fallida. Tras la concesión de arresto domiciliario a Leopoldo López, la oleada de manifestaciones por la calles de Venezuela que ayer cumplieron 100 días, se han visto reforzada tras la liberación de López.

Esta ronda de manifestaciones comenzó en marzo cuando el Gobierno de Nicolás Maduro decidió inhabilitar el Parlamento y dejarlo sin funciones. Ahora la Mesa de Unidad Democrática, pide la excarcelación de todos los presos políticos mientras intenta frenar la convocatoria de las elecciones constituyentes que se celebrarán el día 30.

Luisa Ortega Díaz, cabeza de la fiscalía muy crítica con el chavismo, pidió revisar la condena de tres de los presos políticos: Antonio Ledezma y Daniel Ceballos y el activista Lorent Gómez Saleh. La mujer de Leopoldo López, Lilian Tintori, señaló en su cuenta de Twitter que “en Venezuela no deben existir presos políticos. Leopoldo está en su casa, está fuerte, está firme, pero recordando cada situación que vivió en Ramo Verde. Fue muy duro estar en la cárcel de Ramo Verde”. También se pronunció Freddy Guevara, uno de los rostros reconocidos de Voluntad Popular, “reitero mi compromiso de luchar hasta conquistar la libertad, pueblo de Venezuela”, aseguró.

Lilian Tintori acudió a una manifestación para pedir la liberación de los demás presos políticos y relató como fueron los últimos días en prisión de su marido. “Aguantamos, resistimos, soportamos muchos tratos. Los últimos días de Leopoldo fueron los peores. Denunciamos torturas, en los últimos días en la cárcel bajó seis kilos de peso. No tiene bien la vista, no está viendo bien. A Leopoldo le encerraron en una celda hacinada por 32 días, le negaron la comida, se intoxicó, estuvo diez días vomitando y con diarrea. Por 32 días no le llegó el periódico, no escuchó radio, no sabía nada”.

Mientras la oposición pide libertad y busca frenar las elecciones del próximo día 30, el Ejecutivo ha comenzado su campaña electoral para elegir una nueva Asamblea Nacional Constituyente, algo que la oposición rechaza ya que considera que las normas que establece solo benefician al régimen.