logo twMarcos H. De la Morena 

El propio mandatario norcoreano ha advertido de que Estados Unidos puede llegar a sufrir “consecuencias catastróficas si continúa sus provocaciones”. Estas declaraciones tendrían su base en el asentamiento de un portaaviones americano, acompañado de una pequeña flota de buques de guerra en las costas de Corea.

“Tomaremos las medidas más duras contra los provocadores para defendernos con la poderosa fuerza de las armas”, ha indicado también su gobierno a través del portavoz del Ministerio de Exteriores de Corea del Norte, citado por la agencia estatal, KCNA.

El portaaviones norteamericano ‘Carl Vinson’ habría puesto rumbo hacia la península norcoreana después de que Trump haya amenazado con emprender acciones unilaterales si China, el principal aliado de Corea del Norte, no aumenta la presión institucional para que Kim Jong Un cese en su proceso de rearme y ampliación de su arsenal bélico.

Por otro lado, las declaraciones del ejército estadounidense no han tardado en hacerse públicas, tras sus propias maniobras militares. Desde la Casa Blanca han afirmado sin embargo que los movimientos son rutinarios y que no constituyen ningún acto de guerra, aunque el gobierno de Pyongyang los ha percibido como “preparativos para invadir su territorio”.

“Los movimientos insensatos de EE UU para invadir la República Popular Democrática de Corea -el nombre oficial del país- han llegado a una fase grave”, afirma el portavoz de Exteriores norcoreano. “Nuestra nación está preparada para reaccionar a cualquier forma de guerra deseada por Estados Unidos”.

Este desmarque militar por parte de los EEUU tendría su razón de ser en que esta semana se conmemora el quinto aniversario del nombramiento del propio Kim Jong-un como secretario general del Partido de los Trabajadores de Corea. Según las informaciones que maneja el Pentágono, desde Pyongyang se querría conmemorar la fecha con el lanzamiento de un misil, quizá incluso de largo alcance.


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