logo tw Álvaro Moreno

  • El gobierno del PP lo ha elegido siguiendo el consejo de Rafael Catalá
  • Tendrá que afrontar algunos problemas de máxima polémica como la corrupción o el conflicto en Cataluña con respecto a la independencia

El gobierno ha elegido hoy al nuevo fiscal general que estará al frente de este ministerio de España. José Manuel Maza es el designado para el cargo y sustituirá a Consuelo Madrigal, la que fuera primera mujer en llegar a ocupar este cargo y que no ha sido renovada con la formación del nuevo gobierno a pesar de que podría haber vuelto a ser la encargada de ocupar este puesto.

Maza era hasta hoy magistrado de lo penal en el Tribunal Supremo y ahora, tras la decisión de Mariano Rajoy, llegará a uno de los cargos clave en el sistema judicial nacional.

Pese a que como ya hemos mencionado la decisión ha sido tomada únicamente por parte del nuevo gobierno, José Manuel Maza tendrá que ser examinado por el Consejo General de Justicia para corroborar y aceptar la propuesta de nombramiento. Pese a que aún tiene que pasar ese procedimiento, todo indica que no hay motivos para que no logre acceder a la fiscalía general del Estado.

Su principal valedor ha sido el actual ministro de justicia, Rafael Catalá, que le ha propuesto por su notable trayectoria en el Tribunal Supremo que comenzó en 2002 y finaliza en la actualidad. Antes de eso tuvo trabajos como abogado en Madrid y una de sus polémicas más grandes fue que en 2012, Maza sostuvo que Baltasar Garzón debía ser condenado por haber investigado penalmente el Franquismo. Sus argumentos fueron acompañados de un voto en a favor para dicha condena y la frase que más llamó la atención es la siguiente: “Pocas veces se habrá visto un ejemplo más claro de lo que es una prevaricación judicial”. 

Al nuevo fiscal general de Estado se le plantea una época de grandes retos de cara a la próxima legislatura y es que el conflicto de Cataluña y todos los casos de corrupción del país que están llenos de polémica y controversia, harán que el foco de la opinión pública esté puesto tanto en él como en la actitud que tome frente a estos problemas legales. Estos conflictos llegan en un momento donde la fiscalía general está puesta en entredicho y acusada de actuar dócilmente con respecto al poder.

De momento y a la espera de que el Consejo General de Justicia decida si es idóneo para el cargo no se sabe cuando será el nombramiento ni cuando empezará a ejercer su nuevo cargo.