En la guerra nos pueden matar una vez, en política muchas veces. O eso decía Churchill. En un constante vaivén de ego y modestia los partidos sortean las balas y continúan el recorrido. Rasgar el prestigio del contrario o atacarlo ferozmente se ha convertido en una estrategia y ahora operar en el terreno se vuelve cada vez más espinoso. Pero entre regate y regate se muestran altivos ante un electorado que intentan mantener para devorar las urnas.

Una investidura fallida y los peores resultados en la historia del Partido Socialista ocuparán sin duda algún capitulo en los libros. La promesa de no gobernar a cualquier precio, las supuestas crisis internas y unos barones en primera línea de batalla, han formado parte de los entresijos de la formación socialista en estos meses. Pero el tiempo se agota y ahora los partidos sacuden con fuerza los programas electorales que les llevarán al sillón más ansiado de la historia de la democracia. La Moncloa.

“HEMOS VISTO DIRIGENTES POLÍTICOS RECOMENDANDO A CORRUPTOS QUE SEAN FUERTES”

José Cepeda, senador del Partido Socialista tiene claro que este proceso de bloqueo en el que se ha sumido España en los últimos meses ha ayudado a los ciudadanos a situarse “dejando muy claro a que juega cada uno en este escenario político”. Señala al resto de partidos como responsables de “haber intentado bloquear un gobierno” así como de “haber trabajado para que hubiese nuevas elecciones”.

Y ante la inminencia de estas elecciones, hablemos de poderío. La corrupción que escribe líneas constantemente baila al son de la política española. Cepeda mantiene su relato, “la corrupción afecta a personas no a partidos”. Sostiene que los casos de corrupción más suculentos de las formaciones están liderados por el Partido Popular. “Hemos visto a dirigentes políticos recomendando a corruptos que sean fuertes”. Guiño a Mariano Rajoy.

“LA JUSTICIA EN ESPAÑA NO ESTÁ POLITIZADA”

Pero la corrupción también tiene aire del sur aunque la liturgia política intente alejar esa palabra del seno de la formación. En plenos procesos judiciales sobre el caso de los ERE en Andalucía, José Cepeda afirma con contundencia que confía en la “honestidad de Chaves y Griñán” además, deposita confianza en la justicia para que les pueda “devolver su honor”,  a pesar de que hayan sido procesados por el juez Álvaro Martín.

Y hablando de justicia, “no politizada” a su parecer, considera que necesita más apoyos para que los jueces puedan desarrollar su trabajo. Y dada la lentitud de estos procesos pone el acento en la necesidad de “una justicia rápida para que sea justa”. En el universo de las leyes, los de la toga, son “personas extraordinariamente independientes porque sino no sería justicia”. Ha sentenciado.

La creación de empleo y el cuidado de “nuestros mayores” lideran la lista de prioridades del Partido Socialista en estas elecciones. Además de abogar por una política de transparencia implacable que deje en el olvido la fuerza caprichosa de las corruptelas.  Pone el acento en emplear más medios para la protección de la mujer, que por cierto, “el Partido Popular recortó los gastos que sustentan esta ley en los Presupuestos Generales del Estado”.  Hay que remontarse a la niñez para conseguir que “desde pequeños se enseñe que las mujeres no son diferentes”. Acabar con este esperpento es tarea de todos los partidos “aunque unos tengamos más tendencia que otros a dar recursos para acabar con esta lacra”.

“HAY QUE ENSEÑAR A LOS NIÑOS QUE SOMOS TODOS IGUALES”

Remontarse a los inicios del Partido Socialista supondría empezar a hablar de Iglesias Posse recreando una cronología de 137 años de acontecimientos. Pasando por Felipe González y las diferencias de liderazgos, Cepeda considera que siguen siendo los socialistas, “los de toda la vida”, el motor del cambio de los españoles. A su juicio, el encabezamiento de Pedro Sánchez  es “claro y nítido”. Pero ahora son los ciudadanos los que tienen quehacer balanza.

Proponer concordia entre las dos grandes fuerzas políticas es “como mezclar el agua con el aceite” asegura el senador. El objetivo nítido de La Moncloa no se puede compartir entre Génova y Ferraz.

José Cepeda  convencido de su victoria asegura que “vamos a ser la primera fuerza política”. El tiempo lo dirá. Disparen sus apuestas, espera un ardiente verano sin color definido.