El líder de Podemos ha querido acompañar durante la Diada a los dirigentes de Catalunya en Comú, argumentando que “hoy es un día importante para la región”. El secretario general de la formación morada ha comenzado su discurso recordando a los ciudadanos de Barcelona que lucharon en el sitio de la ciudad durante el asedio Carlista de 1714.

Sin embargo, Iglesias ha tardado poco en “tirarse al barro” y contestar a las declaraciones que durante estos días han emitido diferentes dirigentes del PDeCAT, acusando a Podemos de “falta de valentía” al no respaldar abiertamente el referéndum.

Se ha sumado a la opinión de Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, y Xavier Domenech, líder de Catalunya en Comú, para hacer llegar a los independentistas que “no aceptan lecciones de los herederos de Convergencia, que firmaban pactos con el PP”. Sin embargo, ha evitado meterse de lleno en una valoración sobre las actuaciones del president Puigdemont, y ha decidido cambiar el rumbo de su intervención hacia el panorama nacional.

En este punto, Iglesias ha querido enviar un mensaje claro a los partidos del Congreso de los Diputados favorables a un cambio político, en especial a Esquerra Republicana con Rufián a la cabeza, y sobre todo al nuevo PSOE de Sánchez, recordando a este último que “tarde o temprano tendrá que aceptar que en Cataluña debe hacerse una consulta legítima”. Es aquí donde ha lanzado al aire la posibilidad de una nueva moción de censura contra Rajoy, afirmando que “no es imposible imaginar un gobierno progresista en España, y trabajaremos en esa dirección”. Finalmente, ha remarcado que el objetivo será siempre expulsar a un PP corrupto de las instituciones.