logo twDiana Fernández

  • El dirigente ha apoyado firmemente la candidatura de Ramón Espinar
  • Con esto se afianza frente al sector de Errejón

Que Pablo Iglesias y Errejón tienen sus diferencias no supone ninguna novedad. En Podemos, maestros conjurados de la dialéctica, la defensa de ideas no opuestas pero si distintas, ha protagonizado las últimas revueltas de la formación morada. Pablo Iglesias y los suyos apuestan por el discurso del «miedo», según el dirigente «el día que dejemos de dar miedo dejaremos de tener sentido como formación política».  El dirigente cree en salir a las calles y recuperar la esencia del partido.

Errejón por el contrario entiende que las reformas hay que hacerlas desde las instituciones, sin olvidar la calle. Durante la investidura de Mariano Rajoy se abrió la disputa sobre si Unidos Podemos debería apoyar o no la manifestación Rodea el Congreso ya que el número dos pensaba que hacerlo podía dar a entender que se trataba de una estrategia política para restarle atención al ya presidente del gobierno. Errejón que, durante los últimos meses se ha mostrado más moderado que el dirigente, ha sido el apoyo de Rita Maestre.

Los discursos se han visto enfrentados en varias ocasiones aunque ellos mismos hayan justificado que pensar diferente no es una crisis sino una señal de democracia. A pesar de esto, el partido cuenta con dos sectores y esta vez el triunfo es para Pablo Iglesias que se ha reforzado de cara al próximo congreso del partido, el llamado Vistalegre 2 donde el número uno y dos defenderán sus proyectos.

El hecho de que Espinar haya ganado las primarias con un 80% de los asientos en el Consejo Ciudadano de la Comunidad de Madrid se aseguran que el sector de Iglesias controle la federación más importante del partido. El triunfo devuelve a Podemos al lado más radical con el discurso más duro