El duque Felipe de Edimburgo ha anunciado hoy que se retira de la vida pública a los 95 años de edad. Tal y como recoge el comunicado, tiene todo el apoyo de su esposa la reina de Inglaterra, Isabel II. El escrito recoge que «su alteza real no atenderá compromisos públicos a partir de otoño». A pesar de ello, hasta el mes de agosto, según reza el comunicado de Buckingham, seguirá acompañando a la Reina Isabel.

La Casa Real Británica ha asegurado que Felipe de Edimburgo, de 95 años de edad, y presidente de casi 800 organizaciones, seguirá mantiendo los lazos actuales con todas ellas, pero no tendrá el papel activo que realizaba hasta el momento. En 2011, tuvo que ausentarse durante un largo periodo de tiempo después de ser intervenido de una obstrucción coronaria.

A pesar de ello, en los últimos años, se ha mostrado muy recuperado de sus problemas de salud y ha asistido a más de 300 actos oficiales al año. En la jornada del miércoles por la tarde asistió a un acto en el estadio Lords Cricket Ground, de la capital del Reino Unido, donde se comprobó que estaba de buen humor. Además, tiene previsto asistir junto a la Reina a un acto religioso en el palacio de St. James, en honor de los miembros de la Orden del Mérito.