logo twÁlex Martín

El F.C. Barcelona se coloca líder provisional de la Liga Santander después de vencer al Atlético de Madrid por un gol a dos en el Vicente Calderón, con un gol de Leo Messi cuando el encuentro estaba finalizando. El cuadro de Luis Enrique recibe un importante golpe de moral para sus próximos compromisos después de su victoria en uno de los desplazamientos más complicados de la temporada.

A pesar del dominio del equipo colchonero en muchas fases del partido, el equipo culé ha sabido buscar los resquicios de la defensa del equipo entrenado por Diego Pablo Simeone, que tenía como principal novedad la vuelta de Jan Oblak a la portería del Vicente Calderón casi 3 meses después.

La intensidad rojiblanca, tónica de la primera parte

En la entrada de los dos equipos en el terreno de juego del estadio rojiblanco, el Atlético de Madrid fue el que más concentrado comenzó el encuentro. Los primeros 45 minutos fueron un recital de intensidad, presión y control del balón y ocasiones del conjunto del ‘Cholo’ Simeone, que estaba en pleno proceso de recuperación de sensaciones tras una temporada de altibajos.

El Barcelona, por su parte, tenía el control de la pelota en la zona de medio campo hacia atrás, sin embargo, tenían algunos momentos en el partido en los que pudo batir a Jan Oblak y poner el 0-1 en el electrónico del Vicente Calderón, que recibió pocos sustos pero los que recibía eran muy cercanos al gol.

La segunda parte evidenció la resistencia del F.C. Barcelona

A la vuelta de vestuarios, es cuando se rompió el encuentro de la Liga Santander. El equipo dirigido por Luis Enrique iba ganando en dominio del partido, pero no cristalizaba su control del encuentro con generación de ocasiones, hasta que llegó el deseado gol.

Tras un pequeño barullo en el área del Atlético de Madrid, Rafinha aprovechaba un rechace para batir al portero esloveno y poner el 0-1 en el marcador, tranquilizando al banquillo encabezado por Luis Enrique, que podía respirar tranquilo.

Sin embargo, el equipo colchonero no se iba a quedar de brazos cruzados. Apenas diez minutos después, Godín cabeceaba un balón, para adelantarse a los defensores del F.C. Barcelona y empatar en el marcador del feudo del conjunto rojiblanco.

En el 87′, a falta de tres minutos para que el árbitro pitara el final del partido, Messi sacó su gen ganador y su ambición para batir a Oblak y poner el 1-2 definitivo que alza al equipo de la Ciudad Condal hasta el liderato provisional de la Liga Santander, a la espera de lo que haga el Real Madrid en el Estadio de la Cerámica frente al Villareal.