Cuatro minutos ha sido el tiempo que ha necesitado Europa para ponerse de acuerdo en los pasos a seguir con el Brexit. Los líderes de los Veintisiete estuvieron en una sintonía poco habitual entre estos países. Las condiciones se han puesto sobre la mesa y Europa ha aceptado endureciendo su discurso frente a Reino Unido. Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo ha reconocido la facilidad del acuerdo y explicado la hoja de ruta a seguir.

El primer punto del acuerdo es el dinero. Desde los Veintisiete quieren demostrar a May que todo tiene un precio y así lo harán reclamando a Reino Unido entre 40.000 y 60.000 millones, factura que tiene pendiente de partidas comunitarias. Pero Reino Unido no está dispuesto a seguir pagando la tasa y como mucho lo hará hasta 2020. Aunque las primeras cifras ofrecidas son esas, el Daily Mail ha filtrado recientemente que la cantidad final será mucho más inferior y que Europa tendrá que funcionar con 10.000 millones menos o pedirle dinero a los demás países.

Tusk considera el Brexit como «una ventana a la oportunidad» a pesar de la mella que esto supondrá para Europa. Otro punto relevante del acuerdo son los derechos de los británicos en Europa y viceversa. Según el acuerdo, Reino Unido tendrá que garantizar los derechos a tres millones de europeos que viven en las islas mientras que Europa tendrá que hacer lo mismo con un millón y medio de británicos. Esto queda recogido en el apartado ocho del acuerdo que asegura que se deben «acordar garantías recíprocas para salvaguardar el estatus y los derechos derivados de la ley europea en la fecha de la salida de la UE, tanto de los ciudadanos europeos como los británicos, será la primera prioridad de las negociaciones. Deben ser efectivas, aplicables, no discriminatorias y globales, incluyendo el derecho a obtener la residencia permanente tras un periodo continuado de cinco años de residencia legal».

Las relaciones comerciales son lo que más preocupa a Londres pero el acuerdo sobre esto tendrá que esperar. Angela Merkel puso la barrera asegurando que los británicos «no deberían hacerse ilusiones» respecto a un acuerdo comercial próspero y rápido que les permita acceder al mercado interior de la UE. En la misma línea lo aseguró Hollande apuntando que «la salida de la UE tiene un precio».

Europa ha pedido a Londres garantías «efectivas, vinculantes, no discriminatorias y completas, incluido el derecho de adquirir la residencia permanente tras un periodo ininterrumpido de cinco años de residencia legal”.

El acuerdo de 28 puntos establece las líneas principales para ejecutar el Brexit e incluye que el peñón de Gibraltar, no se incluye en el divorcio a no ser que España de su visto bueno.