Diana Fernández – @diana_Fedz


Dar el salto desde los juzgados de Sevilla a las salas de instrucción de Madrid y que nada más pisar tierra castellana te caiga uno de los casos “criminales” de mayor envergadura de la historia de la democracia supone como mínimo un punto de inflexión. Y vaya si lo fue. Iniciar una batalla contra el poder establecido llevaba incluido que la prensa y las presiones se acomodaran a su alrededor. Un despliegue de funcionarios y titulares disparaban en su contra, según asegura en su libro La verdad sobre el caso Blesa, para que cayera y dejase espacio a algún colega de ese coto cerrado que era el poder. Y a golpe de derribo lo consiguieron. Elpidio José Silva fue inhabilitado 17 años y el Tribunal Supremo confirmó esta condena. El hombre que consiguió meter al mismísimo Miguel Blesa de la Parra entre rejas pagó un precio muy alto por destapar el saqueo que estaba sufriendo la cuarta entidad financiera más grande de España. La fidelidad del “régimen” como él lo llama, no podía soportar al señor Silva al frente y este fue retirado perdiendo toda la potestad de control que tenía bajo el título de juez instructor. Se cumplió así con las leyes del obsceno reparto de poderes y favores que rigen España.

Elpidio José Silva te recibe en su despacho en el centro de Madrid. Una sala minuciosamente ordenada, muy luminosa. Mientras las cámaras se preparan da tiempo a conversar sobre Europa, Donald Trump y ese asunto que tanto preocupa a los políticos: la deuda soberana.  De barrera infranqueable, Silva se acomoda en el sofá que hay justo frente a su biblioteca que ocupa toda la pared del habitáculo. Justo en la mesa más próxima al lugar de la entrevista están postrados sus últimos libros siguiendo un cuadriculado orden, o eso parece.

Se le ha tachado de prevaricador o de víctima del sistema, pero ¿quién es realmente Elpidio Silva?. “Ese planteamiento es erróneo” asegura, a pesar de que el órgano judicial de mayor poder del país como es el Supremo apruebe las teorías sobre prevaricación. A su juicio, esos titulares ya quedaron muy atrás, aunque ahora se haya reavivado la llama con la libertad sin fianza para Blesa y Rodrigo Rato.

Voluntad de cambio

La corrupción ya se ha acomodado en la norma y en la amplía horquilla de leyes siempre se encuentra un recoveco para salir airoso, Silva entiende que “el sistema político democrático que tenemos desde la constitución de 1978- lo que él llama ‘régimen’- no ha funcionado no porque haya problemas en la constitución, que los hay ya que es una constitución muy ineficiente, pero el problema es la voluntad de aquellos que tienen que aplicarla”. Lo necesario para erradicar estos actos, además de un severo saneamiento, “es una toma de conciencia que requiere un planteamiento político y de emergencia nacional donde de alguna manera se ponga de manifiesto lo que se puso en el 15-M, que la gente no aguanta más y que no se puede seguir así”.

Los aforamientos, que protegen a los políticos de la justicia, han sido incluidos en un debate gracias a los partidos surgidos tras la ruptura del bipartidismo. Según Silva “el principal problema de la corrupción en España no es la corrupción sino la impunidad. El primer aspecto es que no haya impunidad, que todos sean iguales ante la ley, que no haya aforamientos ni privilegios. Eliminar los aforamientos en bloque. Todos tienen que responder ante el Poder Judicial en términos de igualdad ciudadana y que haya una independencia de CGPJ. Ese organismo es un cáncer, no hay quien entienda porque tiene esa virulencia y posibilidad de irradiación y de instrucción en el ámbito del trabajo de los jueces. Creo que ese órgano tiene que ser revisado.”

Los Presupuestos no se aprueban

La ruptura del bipartidismo abre un nuevo frente para Rajoy, cada paso necesita un trato, y el reto del que pende su gobierno es la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Estas cifras según Silva “probablemente no se vayan a aprobar”, lo que supondría un golpe para las filas populares. Filas que han llegado a gobernar “gracias a una especie de harakiri que ha sufrido el PSOE con una crisis interna que estamos por ver hasta dónde va a llegar.” El PSOE que en los últimos meses ha sufrido una división histórica, “no es ni la sombra de lo que fue”.

El PP debe enfrentarse también al desafío soberanista que reivindica constantemente unos derechos de independencia que no recoge que la ley. No obstante, Elpidio Silva entiende que “no se cometió un delito en la consulta del 9-N. Igual que no cometieron un delito quienes supervisaron la manifestación y no hicieron nada sabiendo lo que se celebraba”. ¿Habrá independencia? “El que la mayoría de los catalanes puedan participar de un derecho a decir es una cosa y que te quieras independizar es otra. La independencia de Cataluña es una catástrofe para Cataluña y para España. No favorece a nada. Hay que tener en cuenta que el problema político es como una herida que no se cura convenientemente”

La inhabilitación de Silva ha regalado a la prensa muchos titulares contra el Gobierno y aunque él muchas veces ha insistido en que su causa y la del juez Garzón son completamente distintas la cuestión termina de la misma forma: los dos son apartados del caso. ¿Apartarán al juez instructor de la Gürtel?. “Lo que hicimos sirvió para algo. Ahora no van a tocar a ningún juez aunque el miedo sigue ahí”.

Para la política, hay atajos y así ha quedado demostrado. Fraguar respuestas con entera libertad tiene un alto precio que ha dejado ya muchas muertes políticas. La opinión pública ya no yace ensimismada si no que se involucra a falta de reacción de los mandatarios. El error, algo improbable y caprichoso en la justicia, no fue quien retiró a Silva pero eso ahora “se está peleando en los tribunales”.