• Muere degollado el sacerdote Jacques Hamel a manos de dos asaltantes armados con cuchillos, los cuales hicieron cuatro rehenes más en una iglesia de Normandía.

  • El ataque ha sido reivindicado por el ISIS.

El asalto se llevó a cabo el martes 26 de julio, en torno a las 10 horas durante la celebración de la misa matinal en la iglesia de la localidad francesa de Saint-Etienne-Du-Rouvray (región de la Alta Normandía). Los dos asaltantes portadores de armas blancas entraron por la puerta trasera de la iglesia cerrando dicho acceso, retuvieron en el interior de la iglesia al sacerdote, dos monjas y dos feligreses. No obstante una monja pudo escapar dando la voz de alarma a los cuerpos de seguridad, afirmando: “Vinieron de repente. Hablaban árabe. Vi un cuchillo y salí cuando empezaron a atacar el padre Jacques. Ni siquiera sé si se dieron cuenta de que huía”.

A las 11 horas el cuerpo de la Brigada de investigación e intervención realizan una incursión abatiendo a los secuestradores que se encontraban en el atrio de la iglesia. Pero fue demasiado tarde, el padre Hamel de 86 años, yacía sin vida en el suelo del presbiterio. Una segunda víctima, una mujer, se debate entre la vida y la muerte tras haber sido apuñalada con uno de los cuchillos que emplearon los secuestradores, los tres rehenes restantes han sido liberados sanos y salvos.

El ataque ha sido reivindicado a las horas de producirse por el Estado Islámico a través de su agencia de noticias Amaq, siguiendo la misma fórmula que en pasados atentados, calificando a los asaltantes como “soldados del califato, llamados a golpear a los países cruzados de la coalición”.

La sección Antiterrorista de París se encargará de su investigación, sabiendo que uno de los jóvenes abatidos era procedente natural de Saint-Etienne-du-Rouvray, que trató de viajar a Siria el 15 de mayo del pasado año. Tenía antecedentes penales por un delito de asociación terrorista, del cual salió en libertad condicional el pasado 22 de marzo. Controlado por una pulsera electrónica, la fiscalía recurrió sin éxito la decisión del juez de darle la libertad preventiva. Del segundo secuestrador no se tiene apenas información, solo se sabe que llevaba una barba y una “chachia” (gorro musulmán).

Siendo el segundo ataque terrorista consecutivo en dos semanas que azota Francia, se cuestionan los protocolos de defensa franceses. Ante esta situación el presidente de la república francesa François Hollande culpabiliza al Estado Islámico en su intervención pública en el lugar de los hechos: “Estamos viviendo una época de amenazas muy elevadas. Estamos ante un grupo, Daesh que nos ha declarado la guerra. Nosotros somos una democracia y hoy, después de la muerte de este sacerdote, tengo un recuerdo y doy todo mi apoyo a los católicos de Francia. Debemos estar juntos. Los católicos han sido golpeados, pero todos los franceses nos sentimos consternados. Debemos estar juntos”, además Hollande  añadió: “Ponemos todos los medios para que estos ataques no ocurran”, con el objetivo de calmar a la sociedad francesa.

Por su parte el papa Francisco ha expresado su “dolor y horror” tras el suceso, en medio de la JMJ celebrada en Cracovia (Polonia) desde este martes. Siendo este hecho el primer ataque contra la comunidad católica en Europa con muertos, dado que dos de ellos fueron desarticulados en 2015 uno en Villejuif y otro en la basílica de Sacre Coeur.